Mar Sánchez ha tenido poca fortuna en uno de los momentos claves de la temporada. Foto: VICENÇ FENOLLOSA.

FOTOS: VICENÇ FENOLLOSA
Una de las grandes promesas del atletismo español, la pertiguista ibicenca Mar Sánchez, tiene complicada su presencia en el Campeonato del Mundo de Sevilla que se disputa en agosto, ya que la lesión que padeció hace un mes y medio la ha frenado la progresión de esta temporada.

Para acudir a Sevilla Mar debe conseguir la mínima exigida, 4'35, pero para ello obviamente debe saltar. La ibicenca sufrió una microrotura en los isquiotibiales de su muslo izquierdo. Estuvo varios días en reposo y se integró posteriormente a los entrenamientos a un ritmo suave. Mar ha ido incrementando su ritmo poco a poco y ahora se encuentra físicamente a un 70%. La atleta ya está saltando en entrenos, pero aún no puede forzar. «Me estoy tratando con microondas y ultrasonidos. Salto y me entreno, pero de una forma suave», explica la ibicenca.

La pertiguista cuenta con tres competiciones por delante antes de Sevilla para lograr la marca exigida. «El Mundial ahora está a medio camino. Está más difícil que al principio desde luego, porque no me he podido preparar de la manera que hubiera deseado. No obstante, mi cabeza está en Sevilla y espero ponerme pronto como una moto», afirma con rotundidad.

La lesión le ha supuesto perderse el torneo de Federaciones y la Universiada, además de no poder participar este fin de semana en el Campeonato de España promesas, junto a Yago Lamela, la nueva estrella del atletismo español. La ausencia en los Juegos de Palma ha sido un duro golpe. «No he podido ir a la Universiada porque no estoy bien. Sobretodo técnicamente no estoy fina. No quiero forzar para no recaer», se lamenta Mar. «No poder ir a la Universiada ha sido una decepción muy grande porque había puesto muchas ilusiones en esa prueba, ya que se celebraba en casa», añade.