Sergio Cirio avanza con el balón controlado en la acción que supuso el primer tanto del encuentro contra el Marbella. | Marcelo Sastre

Distinta, eléctrica y con hambre. Así se mostró ayer la Unión Deportiva Ibiza contra el Marbella en el estadio de Can Misses, donde los ibicencos se impusieron por 4-0 –marcaron ayer más goles que en toda la temporada– y abandonaron la zona de descenso. Tras ocho jornadas con una irregularidad tremenda y unas carencias notables, sobre todo ofensivas, a Andrés Palop no le tembló el pulso y se atrevió a tomar decisiones drásticas. La primera, sentar a un Marco Borriello que no ha convencido en este arranque liguero y dar por fin la alternativa a un Ángel Rodado que dejó claro que es el nueve de este conjunto. La segunda, cambiar el sistema y actuar con un doble pivote defensivo (Iosu y Núñez), adelantando a Chavero a la media punta y dejando en la banqueta a un Christian Herrera que, si bien se le ven buenas maneras, estaba careciendo de acierto en los últimos metros.

Las medidas le salieron redondas al exportero profesional. Si bien es cierto que el achuchón inicial de los malagueños casi pasa factura, lo cierto es que los unionistas mandaban por dos goles antes de cumplirse los diez primeros minutos de juego. Mejor, imposible.
Nadie podía imaginarse lo que iba a pasar en el comienzo del partido, menos aún cuando los marbellíes dejaron escapar dos buenísimas ocasiones de gol en menos de dos minutos. En la primera lanzaron fuera; en la segunda, el portero Álex salvó un mano a mano. La respuesta de los locales, que actuaron con la pareja de centrales del ascenso (Verdú y Abel) al lesionarse Gonzalo en el calentamiento, no pudo ser más contundente: tres llegadas, dos goles.

DOBLE GOLPE

Tras un primer lanzamiento fallido de Chavero, Cirio, quién si no, se encargó de adelantar a los celestes en el minuto seis. El jugador referencia de los ibicencos recibió un balón largo por la izquierda de pies de Candelas y, pese a estar en posición escorada, fue capaz de batir a portero.

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Todavía no se habían repuesto del golpe los visitantes cuando Rodado puso tierra de por medio. Javi Serra le sirvió un balón entre líneas y el ariete, tras hacer un control algo largo, metió el exterior del pie izquierdo para batir al guardameta. Nueve minutos de juego y 2-0 en el marcador.

Los de Rafael Mauricio Pérez no bajaron los brazos en un partido de poder a poder, con llegadas a ambas porterías. Sillero y Mustafa pudieron recortar distancias, pero la más clara llegó en un remate de pecho en el primer palo que salió lamiendo el palo. La Ude también tuvo las suyas. Un cabezazo de Iosu se topó con el portero y el larguero en el minuto 26 y Cirio falló libre de marca en el segundo palo tras un jugadón de Rodado, que rompió a su marcador con un regate espectacular y centró el balón con el exterior de su zurda. Impresionante.

Tras el descanso, los visitantes achucharon de inicio, pero Rodado se sacó un golazo de la chistera para dejar el partido visto para sentencia. En la acción, Javi Serra partió al defensa, dobló el balón a Candelas y éste tiró el pase de la muerte a Rodado, que controló el balón de espaldas, se lo cambió de pie en una especia de ruleta y, como antes, metió el exterior de su pie izquierdo para firmar su doblete particular.

LA PUNTILLA

Aún hubo tiempo para que la UD Ibiza, con la que también brilló el portero Álex, transformara otra diana. Javi Serra transformó una vaselina tras un buen pase de Cirio cuando todavía quedaba más de un cuarto de hora par el final. Cinco minutos antes se había podido ver el debut oficial de Emiliano Armenteros con la elástica celeste. El centrocampista saltó al terreno de juego por Verdú, que dejó la posición de central a Núñez, y se sumó así a la fiesta de una UD Ibiza que debe seguir por esta misma línea para escalar posiciones.