El fútbol cierra el medallero balear en Tokio con una doble plata para Asensio y Mir

España cae en la final de los Juegos Olímpicos ante Brasil en la prórroga

| Japón |

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El centrocampista mallorquín Marco Asensio regatea ante el centrocampista brasileño Claudinho en la final de fútbol masculino entre Brasil y España durante los Juegos Olímpicos 2020.

El centrocampista mallorquín Marco Asensio regatea ante el centrocampista brasileño Claudinho en la final de fútbol masculino entre Brasil y España durante los Juegos Olímpicos 2020.

Fernando Bizerra

El fútbol balear cerró el medallero olímpico isleño en los Juegos de Tokio con una doble medalla de plata de manos de Marco Asensio y Rafa Mir, que se quedaron a las puertas de reeditar la gesta de 'Chichi' Soler y Gabriel Vidal en Barcelona 92, pero se tuvieron que conforman con un subcampeonato olímpico tras una emocionante final disputada en Yokohama y que se llevó Brasil en la prórroga (2-1). Un tanto del Malcom desequilibró un duelo dominado a fases por ambos equipos y en el que España repitió las platas de Amberes 1920 y Sydney 2000, en la que es la cuarta presea del balompié nacional en unos Juegos.

Fue un duelo intenso, en el que Brasil llevó la iniciativa durante el primer tiempo, capitalizando sus esfuerzos en ataque en la figura de su máximo artillero, Richarlison. Pero fue el equipo de Luis de la Fuente el que apretó más en los compases iniciales, aunque sin encontrar balones francos con los que encarar el área de Santos.

Se sacudió de inmediato ese dominio una España sin chispa, que apenas carburaba en ataque y cumplía con solvencia atrás. Aunque la primera ocasión clara la tuvieron los sudamericanos, cuando Diego Carlos tuvo que sacar sobre la línea su propio despeje para evitar un autogol que hubiera avanzado a España.

Unai Simón fue de lo mejor del primer acto. Sacó una buena mano para enviar a córner una envenenada combinación entre Richarlison y Douglas (m. 18). El punta del Everton intimidaba con sus apariciones y volvió a tener una buena ocasión en el minuto 24, tras una acción trenada por parte de la 'canarinha', que llevaba el peso del partido.

El mallorquín Marco Asensio fue de los más activos, pero también carente de mordiente, la cuenta pendiente en la primera mitad de una España a medio gas, que recibió un buen susto y advertencia cuando una salida de Unai Simón se llevó por delante a Matheus Cunha. Se pidió penalti, el colegiado consultó al VAR y señaló el punto fatídico.

Brasil tenía la opción de ponerse por delante en el minuto 37, pero la 'paradinha' de Richarlison y sus dudas, junto al temple de Unai Simón, acabaron con el balón volando rumbo al cielo de Yokohama. Algo que no cayó bien en el equipo brasileño, nervioso y violento en las posteriores acciones, con Arana jugándose la segunda amarilla.

El duelo encaraba el tiempo de descanso cuando, en una última acción de la primera mitad, un balón salvador por Dani Alves en la línea de fondo tomó altura, y al caer dentro del área encontró un buen control de Matheus Cunha, que no desaprovechó el regalo para, en el descuento, abrir el marcador y poner por delante a la campeona olímpica en Río (1-0, m. 47).

No hubo tiempo para más y a España le tocaba reaccionar. El partido se ponía para Rafa Mir, el revulsivo ante Costa de Marfil y físico para plantar cara a la zaga brasileña. Pero el que se iba al banquillo era Marco Asensio, que ya no saltó al césped en la segunda mitad.

De la Fuente movió ficha y dio entrada a Bryan Gil y Carlos Soler, buscando aire fresco para una España que debía ponerse otra vez en 'modo remontada'. Fue Brasil la que, corriendo y buscando la espalda de la defensa española, tuvo el 2-0. Richarlison dejó sentado a Óscar Gil y, en el mano a mano con Unai Simón, el meta tocó el balón para enviarlo al larguero, que lo repelió.

Andaba España perdida, lejos de una mejor versión que apareció a fogonazos en estos Juegos Olímpicos. Brasil estaba más fresca, respondía con contundencia atrás y buscaba su oportunidad ante el equipo de Luis de la Fuente, que ganaba metros, pero seguía incómodo en ataque.

Eran los peores minutos de Brasil, embotellada atrás, y en un despiste, Carlos Soler conectó un pase medido desde la banda derecha que Oyarzabal envió al fodo de las mallas con un remate limpio e imparable para igualar la contienda y meter a España en la lucha por un oro que pareció escaparse por minutos (1-1, m. 60).

Con el empate puso una marcha más Brasil, pero también crecieron los nervios en sus filas al ver cómo un partido que podrían haber encarrilado se les complicaba más de lo esperado minutos atrás. Más porque ahora el balón estaba en manos de una España lanzada a por el segundo gol.

El duelo y las medallas se encaminaban hacia la prórroga, una más para España, y apretaba ahora Brasil para evitarla. Quien pudo hacerlo fue Óscar Gil, con un centrochut envenenado desde la banda derecha que fue a parar al larguero (m.84), con el meta Santos ya vendido. El travesaño también repelió un cañonazo de Bryan Gil (m. 87) en la recta final, cuando el duelo vivía sobre el alambre y cualquier error podía tener connsecuencias fatales.

Se iba al tiempo extra la final olímpica, otra prórroga más para España. En ella, Malcom dio otro aire a una Brasil que encerró a su rival en el área, concentrando todo el peligro que se generaba, gracias en buena medida al recién incorporado, cuya punta de velocidad desbordó a la zaga rival. La primera parte del añadido fue un monólogo brasileño, metiendo balones al área de Unai Simón, atento a toda incursión.

Se desperezó España en el tramo final e hizo acto de presencia Rafa Mir, la baza goleadora de De la Fuente para desequilibrar un duelo atascado y que entró en la segunda parte de la prórroga con la emoción creciendo por minutos, con los penaltis en el horizonte.

Pero apareció el veloz Malcom para ganarle la espalda a Vallejo y encarar a Unai Simón, que casi evita el gol que avanzó de nuevo a Brasil (2-1, min. 107) en un tramo caliente y con poco margen de reacción para España, que pidió penalti por manos en el área brasileña en la siguiente acción y tomó la iniciativa en el juego, adueñándose del esférico para buscar espacios entre la maraña defensiva brasileña.

Se le acababa el tiempo a España, que a la desesperada se volcaba sobre el área de Santos, sin la fortuna de otros cruces y para adueñarse con una plata, la tercera en la historia del fútbol olímpico español. Y la que más acento balear tuvo, con Marco Asensio y Rafa Mir sumando los dos últimos metales al medallero balear en los Juegos de Tokio.

2 BRASIL: Santos, Diego Carlos, Douglas Luiz, Arana, Guimaraes, Matheus Cunha (Malcom), Richarlison (Paulinho), Antony (Menino), Dani Alves, Nino y Claudinho (Reinier).

1 ESPAÑA: Unai Simón, Cucurella (Vallejo), Pau Torres, Zubimendi (Moncayola), Marco Asensio (Bryan Gil), Mikel Merino (Carlos Soler), Oyarzabal (Rafa Mir), Eric García, Pedri, Óscar Gil (Miranda) y Dani Olmo.

Árbitro: Chris Beath (AUS). Mostró cartulina amarilla a Arana y Richarlison, por parte de Brasil; amonestó a Eric García y Bryan Gil por parte de España.

Goles: 1-0, Cunha, m. 47; 1-1, Oyarzabal, m. 60; 2-1, Malcom, m. 107.

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