Una imagen de un partido del año pasado de la UD Ibiza Rugby. | Marcelo Sastre

Los problemas actuales generados por la gestión de instalaciones de Vila por el caso Can Misses han provocado que el Inter Ibiza y la UD Ibiza Rugby estudien fusionar su primer equipo. De esta manera, en la Liga Balear habría un único representante ibicenco en lugar de dos. Esta opción, que llevan días negociando ambos clubes, se produce principalmente como consecuencia de que el primer equipo de la entidad interista carece de un lugar digno para entrenar y lleva tiempo totalmente parado.


Cabe recordar que el Ayuntamiento de Ibiza reubicó hace tiempo a la sección de rugby del Inter Ibiza en la pista de fútbol sala de San Pablo, un lugar que por superficie y dimensiones no es apto para la práctica del rugby. De hecho, Ilie Vacar, director deportivo de los gualdiazules, afirmó a este periódico, en declaraciones publicadas el pasado día 7, que se trata de una instalación que «está muy bien para ir a tomar algo al bar, pero no para entrenar».

«El sénior y el juvenil se están perdiendo. En ese campo pueden entrenar los niños y de aquella manera. Los mayores y los adultos, no. No tenemos un sitio dónde juntar a la gente», declaró Vacar en la fecha citada. Por eso, los jugadores del Inter Ibiza se están ejercitando ya con la UD Ibiza Rugby en Can Misses 2. Su deseo es entrenar y jugar, por lo que hace días comenzó a gestarse esa posible fusión.

«Lo que no queremos es que muera el rugby en Ibiza», declaró ayer el actual director deportivo interista. «Da igual que el equipo se llame Inter Ibiza o UD Ibiza. Lo importante es que haya un equipo de Ibiza y que juegue en Ibiza», continuó.
«Estamos seguros de que si no hay un equipo inscrito en liga, digan lo que digan, el año que viene no habría ya rugby en la isla. Nuestra idea es juntarnos y hemos hecho ya entrenamientos juntos. Yo he sido el primero que he dicho lo de juntarnos», expuso Vacar.

Ilie afirmó también que su club, el Inter, sigue a la espera de que el Patronato de Deportes de Vila le concrete algo en relación a las instalaciones, independientemente de que esta especie de fusión culmine con éxito. «Nadie nos ha dicho nada. En teoría, al igual que a la UD Ibiza, nos tienen que decir qué días entrenaremos en los nuevos campos de fútbol-7, pero hasta que no terminen las obras, se supone que no sabremos nada», dijo al respecto.

Igualmente, este escenario no es el más indicado para un equipo de rugby, porque, aunque sea más grande que la pista de fútbol sala de San Pablo, tampoco cumple con las dimensiones reales de un campo de juego y los entrenamientos se verán, por tanto, mermados de calidad.