María Cruz Rivera: «El año que viene el PIB turístico volverá a niveles de 2017»

Gemma Marchena | 30/08/2020

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La directora territorial de CaixaBank en Baleares, María Cruz Rivera.

La directora territorial de CaixaBank en Baleares, María Cruz Rivera.

Redacción Local

Es testigo de primera línea de la trayectoria de la economía balear. María Cruz Rivera es directora territorial de CaixaBank en Baleares y antes de ocupar el actual cargo fue directora del Departamento de Comercio Exterior y Tesorería de CaixaBank.

Esta entidad financiera vuelve a patrocinar Connect’Up, una firme apuesta por el emprendimiento y la innovación, vitales en estos tiempos de maremoto económico. Rivera se muestra «moderadamente optimista» y el año que viene, Baleares saldrá de este largo túnel.

¿El año que viene se verá la luz en la economía balear?

­—A medio plazo preveemos que la actividad turística recuperará el nivel precrisis. Será a partir del 2024. Sin embargo, somos moderadamente optimistas y las perspectivas de cara a 2021, aunque inciertas, apuntan a un fuerte rebote de la actividad que podría llegar a situar el PIB turístico a niveles similares a los de 2017. Es un año que sirve de referencia, puesto que los resultados cosechados fueron positivos

¿Es momento de emprender, incluso en turismo?

—Sin lugar a dudas. Lo importante es estudiar el actual entorno cambiante y apostar por proyectos que aporten soluciones a los nuevos retos. En cada crisis surgen nuevas oportunidades y en el sector turístico con más motivo, ya que deberá acometer una profunda y rápida transformación para adaptarse a un nuevo perfil de turista internacional post-COVID.

¿Se notará en Baleares y sus negocios la inyección económica de Bruselas?

—Baleares es la comunidad más afectada por la crisis a nivel económico por lo que se han visto perjudicados la gran mayoría de negocios de las Islas por su alta exposición al turismo. Será necesaria esta inyección económica para afrontar en los próximos meses la reactivación de nuestra economía.

El ADN mallorquín cuenta con antecedentes de emprendedores que se han abierto camino. ¿Habrá que reinventarse para superar el bache?

—A corto plazo, más que una reinvención total, creo que es necesario reactivar la economía balear y recuperar el empleo que se ha destruido estos meses. Y esto no se puede conseguir sin nuestro modelo tradicional, que es el turístico. Es evidente que la pandemia ha marcado un antes y un después y ahora más que nunca somos conscientes de que la sostenibilidad debe primar sobre el beneficio a corto plazo.

Llevamos años hablando de diversificar la economía. ¿Es posible rebajar la dependencia del PIB del turismo?

—-Es posible y para ello es muy importante apoyar proyectos y nuevas ideas que impulsen el desarrollo de sectores económicos alternativos que permitan la creación de nuevos empleos. Nuestro objetivo al participar en Connect’Up es apoyar a emprendedores que tengan un proyecto que aporte algo nuevo al panorama empresarial balear. O como mínimo que contribuya a crear empresas con mayor valor tecnológico en sectores tradicionales. Baleares tiene un gran ecosistema para los emprendedores, sólo necesita ganar visibilidad y presentar proyectos que capten el interés de inversores y aceleradoras.

-En EE UU se valora la reinvención del emprendedor tras una aventura fallida. ¿En España se le castiga?

—-Dicen que el fracaso es el primer paso para el éxito. Hay que saber gestionarlo y tiene que estar en el ADN de los emprendedores y formar parte del aprendizaje y del éxito de los negocios. Esto lo tienen claro los emprendedores pero a veces, los fallos no están tan aceptados en el entorno social y familiar español como en el anglosajón. Pero los emprendedores, aunque hayan fracasado antes, son muy valorados a nivel laboral.

¿Qué papel juega CaixaBank en el ecosistema emprendedor balear?

—Son clientes de CaixaBank, aproximadamente, el 50 por ciento de los autónomos y empresas de las Islas y esto nos permite un gran conocimiento de las necesidades del sector. Y a la vez significa una gran responsabilidad a la hora de prestar asesoramiento o, en momentos como el actual, un esfuerzo para estar muy cerca y buscar soluciones a las necesidades a raíz de la COVID-19. Tradicionalmente las entidades financieras hemos sido vistas como proveedores de financiación y de servicios financieros pero sin duda, la propuesta de valor se ha mejorado para emprendedores y startups y va mucho más allá con servicios como DayOne o Caixa Capital Risc, que es un inversor institucional de referencia. También MicroBank, el banco social del grupo.

¿Iniciativas como Connect’Up son necesarias en estos tiempos?

—Ahora más que nunca. En CaixaBank somos conscientes de que los emprendedores son imprescindibles para la dinamización del tejido productivo. Es clave para el desarrollo económico y social de cualquier territorio y de sus ciudadanos. Programas como Connect'Up les otorgan visibilidad, formación, asesoramiento y contactos para atraer talento e inversores necesarios para el éxito de sus proyectos.

¿En qué se fijan para que una idea de negocio cuente con el apoyo de una entidad financiera?

—Valoramos las ideas, el potencial de crecimiento, el talento de los equipos y el compromiso. Deben tener facturación para poder valorar una cierta capacidad de retorno.

¿Qué papel juega la Obra Social de Caixa Bank en estos momentos?

—Desde que se inició la crisis sanitaria, la red de oficinas de CaixaBank en Baleares está contactando con entidades sociales de las Islas para tratar de paliar las necesidades especiales y ayudar en las acciones. Estos meses han aumentado considerablemente las solicitudes de ayuda por parte de los colectivos vulnerables.