La infanta Cristina y su marido Iñaki Urdangarin hicieron acto de presencia a las 8.10 horas de este lunes en la EBAP con paso tranquilo para asistir como acusados a la primera jornada del juicio por el caso Nóos. Llegaron juntos con gesto serio, bajándose de un coche que les dejó delante de la puerta y recorriendo a pie los pocos metros que les separaba del edificio.

Durante su llegada, no se produjo ningún grito de protesta contra los ex Duques de Palma, ya que prácticamente ningún manifestante había llegado al lugar a esa hora.

Ambos, que no hicieron declaraciones a la multitud de periodistas que se encontraban frente a la sede judicial, accedieron a las dependencias donde se celebra la vista oral después de que ya hubieran llegado sus respectivos letrados Miquel Roca, Jaume Riutord y Jesús María Silva -en el caso de la infanta- y Mario Pascual Vives -en el caso de Urdangarin-.

Desde primera hora se había activado uno de los dispositivos policiales más amplios que se recuerdan en Balears. Así los furgones policiales se agolpan en la entrada y los alrededores de la Escola Balear de l'Adminstració Pública (EBAP), donde se desarrolla el macrojuicio. Los agentes han inspeccionado cada zona al milímetro, incluidas las alcantarillas.

Además, decenas de periodistas esperaron desde primera hora de la mañana en el edificio de la EBAP el inicio del histórico juicio. A las 06.30 horas, responsables del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) empezaron a dar paso a los informadores gráficos a una zona vallada situada delante de la puerta principal.

También entraron ciudadanos que seguirán el juicio en la sala habilitada para el público. Todas las personas que acceden al edificio deben superar un triple control de entrada, donde la policía revisa varias veces la documentación y las pertenencias.

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No se cortó el tráfico de la zona e incluso los autobuses de la EMT siguieron sus trayectos y horarios habituales.

Llegadas

El abogado de Iñaki Urdangarin, Mario Pascual Vives, fue el primero en llegar a las 07.50 horas a la EBAP, y cinco minutos después lo hizo el equipo que defiende a la infanta Cristina.

A las 8.35 horas, el ex socio de Urdangarin, Diego Torres, y su mujer, Ana María Tejeiro, han llegado a la sede del juicio. Antes de ellos, lo hicieron Elisa Maldonado García, que fuera responsable jurídica de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, y el exvicealcalde de Valencia, Alfonso Grau, otros dos de los imputados.

Poco después, el fiscal Pedro Horrach entró con paso firme y saludando a los periodistas. Jaume Matas, ex president del Govern, llegó tras él.

Virginia López Negrete, abogada de ManosLimpias, pidió ante los medios penas para la Infanta.