La Audiencia Provincial desestima el recurso de la madre de las dos menores. | Alejandro Sepúlveda

Una madre divorciada ha acudido a los tribunales para que obliguen a que su exmarido pase más tiempo con las hijas que tienen en común. En concreto, pretendía que se estimara un recurso en el sentido de «obligar que las menores duerman en la misma casa que el padre y que éste se encargue de tenerlas consigo durante el fin de semana que no trabaja y que se preocupe de estar con ellas más tiempo sin delegar esa tarea en los abuelos». Sin embargo, no justificaba que existiera algún tipo de problema con los abuelos.

La madre tiene la custodia de las dos hijas del matrimonio, que tenían ocho y siete años de edad. Ese régimen fue modificado más tarde para dar paso a una custodia compartida entre los dos progenitores que se turnan por semanas.

La madre pretendía imponer al padre la obligación de pasar más tiempo con las niñas. Esa petición fue desestimada primero por un juzgado de Primera Instancia de Palma y ahora por la Audiencia Provincial de Palma.

Exceso

Los tribunales señalan que la petición «excede del ámbito de la actuación de la Justicia y es algo que queda dentro del ámbito del buen hacer y responsabilidad del progenitor que tiene encomendada la custodia, precisamente para estar en compañía de sus hijas y atender sus necesidades». La resolución no ve problemas a que el padre se apoye en los abuelos a la hora de cuidar a las niñas cuando están bajo su responsabilidad: «Es algo que no puede impedirse salvo que ello resulte perjudicial para las niñas», valora la sentencia.

Los magistrados señalan que ese escenario no fue planteado por la madre que tampoco había solicitado pasar ella más tiempo con las menores ni revocar el régimen de custodia y estancias que fijaba la sentencia anterior. De esta forma se rechaza el recurso y el padre podrá organizar su tiempo a su antojo.