La instalación de los lectores de códigos QR correrá a cargo del Govern, ya que se trata de un proyecto para controlar potenciales contagios de la COVID-19 en el interior de los locales.

Los clientes de bares, cafeterías, restaurantes y resto de locales de restauración, caso de hoteles, deberán tener un código QR para entrar en el interior de los locales, en principio para comer o cenar. Esta es la medida que baraja el Govern a nivel de toda Baleares para controlar posibles contagios de coronavirus antes de que comiencen las fiestas de Navidad.

El Ejecutivo asumirá los costes de instalación de los lectores informáticos de códigos QR en los establecimientos y toda la tecnología será desarrollada por la Asociación Balear de Software, Internet y Nuevas Tecnologías GsBit, que dará su soporte técnico a la empresa que gane el concurso público que se convocará en breve y que será adjudicado por vía de urgencia. Esta patronal tecnológica, que engloba a 70 empresas y que tiene su sede en el Parc Bit, es la que está asesorando al Govern.

Desde GsBit indican que el objetivo es «facilitar la vida a los restauradores y los clientes, de ahí que se ha elegido la opción menos lesiva. Los códigos QR lo son y los bares, cafeterías y restaurantes quedan eximidos de custodiar y guardar los datos que recojan los lectores».

Las mismas fuentes añaden que el control de estos datos estarán a cargo de Salut «que los mantendrá en custodia por espacio de quince días, que es el plazo donde se pueden vislumbrar potenciales contagios. Todos los datos, una vez transcurra este tiempo, serán borrados de la base telemática».

Ganador

La empresa que resulte ganadora tendrá menos de tres semanas para perfilar el código QR, así como los datos que se tienen que incluir, de ahí que no estará operativa para el puente de la Constitución.

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«A través de una página web se podrá bajar el QR e introducir los datos personales que se exijan, caso del nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono. Los datos se validarán mediante un mensaje telefónico y se accederá a un QR personal, que podrá ser utilizado en todos los locales de restauración de las Islas. No hay ningún afán de control, sino de prevención. Todos los datos serán borrados a los quince días», indican desde GsBit.

El objetivo del código QR es facilitar el trabajo a los rastreadores de posibles contagios de coronavirus, de ahí los lectores informáticos en cada local y la custodia por parte de Salud de toda la información de los que entren en el interior de los establecimientos.

Este proyecto del Govern, que se canaliza a través de la Conselleria de Turisme i Treball, será adjudicado a través de un concurso público, ya que tendrá que financiar todo el proceso de construcción del código QR e instalación de los lectores informáticos.

Para concretar esta operación el Govern deberá aprobar un decreto ley que de soporte jurídico y legal a este proyecto, ya que conlleva el control de datos personales y la seguridad en materia sanitaria en el interior de los locales de restauración.

La medida, a priori, tendrá carácter obligatorio o de buenas prácticas. Esta circunstancia la tendrá que decidir el Ejecutivo autonómico.

Informes jurídicos para preservar la protección de datos

El Govern está solicitando todo tipo de informes jurídicos en materia de protección de datos para así evitar incurrir en cualquier ilegalidad en materia del derecho a la intimidad y privacidad personal. Se pretende evitar recursos de los clientes.