Eugenia Carandell y Javier Arranza, en rueda de prensa.

El Govern pide prudencia a los ciudadanos de Baleares, apela a su responsabilidad y recomienda que las reuniones familiares sean contenidas. Hay que intentar «huir», en la medida de lo posible, de espacios con gran aglomeración de gente, lo que incluye los domicilios, según el portavoz del Comité de Enfermedades Infecciosas de Baleares, Javier Arranz.

Arranz señaló que el Govern sabe que los casos seguirán disparados en los próximos días como consecuencia de las fiestas de Navidad y auguró que el pico de esta sexta ola seguirá al alza y no se alcanzará hasta mediados del mes de enero. «Ojalá me equivoque», señaló.

«Si alguna persona pensaba que la pandemia había acabado, se equivoca», sentenció. Arranz apuntó que los casos irán en aumento ayudados por la progresiva expansión de la variante ómicron, que muy probablemente será la dominante, aunque ahora representa el 1 % de los contagios en Baleares.

A pesar de esta certeza, el Govern no adoptará por ahora medidas restrictivas para frenar los contagios así que Arranz no tuvo más remedio que apelar a la responsabilidad ciudadana. «Nos toca adaptarnos al virus como individuo y como especie y eso se consigue por dos vías: aumentando el ritmo de vacunación y protegiéndonos con medidas de prevención».

«Hay que cambiar la fatiga pandémica por la adaptación pandémica», apuntó Arranz. «Vienen días muy complicados de reuniones familiares y sabemos que los casos subirán. Estamos en fase de subida igual que en el resto de España y en Europa», añadió. «Las cifras no son buenas para la llegada de Navidad», concluyó.

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Sin restricciones

A pesar del aumento de los contagios, el Govern se resiste a aprobar restricciones. «No estamos igual que el año pasado», se justificó Arranz. La diferencia es la vacuna, que no evita los contagios, pero sí las hospitalizaciones y los ingresos en las UCI.

El Govern notificó ayer 750 casos en todas las Islas, hay 229 hospitalizados y otras 49 personas están ingresadas en planta. La incidencia acumulada a 14 días es de 570 casos por cada 100.000 habitantes. La misma incidencia acumulada se dio el 31 de diciembre del año pasado, pero entonces había 324 hospitalizados (100 más que ahora) y 84 personas en la UCI, casi el doble de las que hay ahora. Esas son las cifras que hacen que Baleares haya cambiado de estrategia con respecto a las Navidades del año pasado, cuando había toque de queda a las 22.00 horas, los bares cerraban a las 17.00 viernes y vísperas de festivos y había estrictas limitaciones para que se juntaran los no convivientes.

Responsabilidad

«Han pasados dos años desde la pandemia y hoy intentamos apelar a la autorresponsabilidad», insistió Arranz, que volvió a pedir a la población que se vacune. «La tercera dosis aumenta las defensas contra las nuevas variantes del virus y ayuda a tener menos contagios y a ingresar menos en las UCI. Si lo hacemos antes de Navidad, mejor», dijo. Arranz pidió también la colaboración de los ciudadanos para confinarse si dan positivo y que, al menor síntoma, los afectados se hagan un test para verificar si es o no positivo. «Si una persona es positiva debe quedarse en su casa, esté o no vacunado. Lo mismo con los contactos estrechos, que se queden en casa», afirmó.

El Govern está satisfecho con el resultado de la vacunación de los menores de 11 años. Eugenia Carandell informó de que ya se han dado 7.400 citas y explicó que quedan más de 12.000 huecos. Durante el primer día de la campaña se vacunaron 689 niños.