David DeMaría, ayer, en el Palau de Congressos de Santa Eulària

Dice la cultura popular que no hay dos sin tres, y esa es la máxima que parece haberse aplicado el compositor y cantautor andaluz David DeMaría (Jerez de la Frontera, 1976) que esta noche ofrecerá en la explanada junto al Palau de Congressos de Santa Eulària su tercera actuación en la isla, en esta ocasión un concierto gratuito para presentar en directo el disco Posdata, en el que ha recopilado diversas composiciones realizadas para otros músicos y cantantes. La cita, que también incluye una actuación anterior por parte de grupos de la isla, será a las 21,30 horas.

El cantante jerezano se presentó ayer ante los medios en el Palau de Congressos junto al concejal de Fiestas del Ayuntamiento de Santa Eulària, Salvador Losa, para decir que «era un placer volver a este paraíso del Mediterráneo con este último disco». Al presentar al músico, Losa desveló que DeMaría había regalado al Consistorio una copia firmada de su último trabajo discográfico hasta la fecha.

El cantautor rememoró sus anteriores actuaciones en la isla, para presentar los discos Barcos de papel y Caminos de ida y vuelta y lanzó un ruego para que el tiempo acompañara. «Es un honor bautizar la temporada de verano y a pesar de los tiempos de crisis que corren espero que Eivissa no los sienta», dijo, para añadir de inmediato un agradecimiento hacia el Consistorio «por apostar por la música española».

Éxitos

Al desgranar la que será su actuación de esta noche, DeMaría reconoció que se basaría principalmente en Posdata, aunque sus fans no quedarán decepcionados porque también incluirá un recorrido por toda su trayectoria musical y sus principales éxitos. «Serán más de dos horas de un directo muy dinámico y con mucha frescura», avanzó. Y añadió una nota cariñosa hacia sus seguidores en la isla al asegurar que aquí siempre ha sido tratado «maravillosamente». De hecho, recordó en en sus anteriores actuaciones ibicencas siempre intentó disponer de algún día de más en la isla «para disfrutar de la calma, de los mercadillos y, sobre todo, visitar el mar», contó antes de reconocerse como un amante del submarinismo.

La crisis

DeMaría no quiso esquivar el tema más espinoso en lo que a contratación de conciertos se refiere, la crisis, ante la que se declaró un artista «afortunado». «No me puedo quejar tal y como están las cosas en el mundo de la música; soy de los artistas que ha intentado adaptarse a los tiempos en cuanto a acoplarse a los presupuestos que se manejan. Hoy las cosas no son tan boyantes e intento adaptarme a las circunstancias: si hace falta ir con dos músicos o con un pianista a un auditorio más pequeño, me adapto», apuntó, aunque también buscando el lado positivo: «Hoy en día, quizá con menos infraestructura, se pueden hacer conciertos muy cercanos en los que no se nota que años atrás podías traer más refuerzos de luces, sonido y pantallas o más músicos. Creo que es la clave», finalizó.