La movilidad compartida se diseña desde Menorca

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El menorquín Andrés Spitzer es el CTO de Europcar Mobility Group y dirige los equipos de Menorca, Barcelona y París.

El menorquín Andrés Spitzer es el CTO de Europcar Mobility Group y dirige los equipos de Menorca, Barcelona y París.

27-09-2019

El sector de la automoción está viviendo desde hace tiempo una transformación en las formas de consumo del automóvil que van encaminadas al uso compartido o el pago por uso, en el que están inmersos los fabricantes pero también las empresas de alquiler de coches. La multinacional francesa Europcar Mobility Group hace dos años que ha emprendido esta transformación de empresa de negocio tradicional de rent a car a empresa de servicios de movilidad, en la que han incluido todas las formas de nueva movilidad como car sharing o el scooter sharing, entre otras.

Una de las personas que está viviendo de primera mano este nuevo modelo de negocio es el menorquín Andrés Spitzer, ingeniero de telecomunicaciones y CTO (Chief Tecnology Officer) del grupo. Spitzer dirige un equipo de 300 informáticos que se reparten entre París, Barcelona y Menorca, ya que cuenta con ocho desarrolladores ubicados en Maó.

VINCULACIÓN. La vinculación profesional de Andrés Spitzer con Europcar Mobility Group se originó en 2016, cuando la multinacional francesa compró la startup Bluemove, una empresa de car sharing pionera en España fundada por Gabriel Herrero Beaumont y Jorge González Iglesias. Spitzer llevaba inmerso prácticamente cuatro años en el desarrollo tecnológico de esta plataforma como proveedor, ya que en 2001 había creado una empresa de servicios informáticos llamada Grupo Werk.

“Tras mi paso como responsable informático de una cadena hotelera mallorquina, decidí fundar mi propia empresa en Maó para dar servicio al sector turístico con la implantación de software de gestión hotelera. Nos dedicábamos al desarrollo puro y duro a medida, pero llevando a cabo tareas que iban más allá porque cuando hacíamos la implantación de un hotel nuevo, hacíamos la formación a directivos, de equipos, ayudábamos a asentar los procedimientos, la estandarización.

Conforme fuimos haciendo más interacciones de otros servicios con hoteles dentro y fuera de España, también adquirimos una fuerte experiencia en desarrollos a medida y sobre todo de aplicaciones online, iniciando proyectos para otros sectores e incluso para startups”, comenta André Spitzer. Esto le llevó a conocer a los fundadores de Bluemove, que habían empezado a generar conocimiento en la gestión operativa de flotas pero buscaban un aliado tecnológico fiable.

“En este sector la tecnología es un sistema diferenciador porque para tener un crecimiento de usuarios, debían transformarse desde una empresa de car sharing a una empresa de tecnología que ofrecía servicios de car sharing. El reto me apasionó desde el principio y me volqué con ellos”, detalla.

En 2016 se cerró la venta por la que la startup española pasaba a formar parte de la multinacional francesa a través de su filial Ubeeqo, otra innovadora startup de movilidad adquirida por Europcar un año antes. La combinación del conocimiento de Ubeeqo, que contaba con una mayor experiencia en el mercado B2B, con el know-how de Bluemove en el campo del B2C y la contrastada experiencia de Europcar, con bases operativas en 140 países, apuntalaba una ambiciosa estrategia de expansión del grupo en el área de new mobility.

La vinculación definitiva de Andrés Spitzer con la multinacional francesa hizo que abandonase progresivamente la empresa que había fundado, pero involucró a un grupo de ingenieros informáticos que habían trabajado con él, para integrarse también en el proyecto de movilidad pero pudiéndolo hacer desde Maó.

PLATAFORMA ÚNICA. El primer objetivo de Europcar Group Mobility fue unir las dos plataformas, pero la parte francesa tenía un equipo tecnológico externo más lento mientras en Bluemove habían avanzado más. La petición inicial para Spitzer fue liderar al equipo de 50 desarrolladores que había en París sin dejar sus funciones con los programadores de Madrid y Maó.

“Cada dos semanas viajaba a la capital francesa para implantar una organización de producto como la que habíamos hecho en Bluemove. Dividíamos los equipos por customer journey (a qué parte estan aportando valor) y teníamos equipos separados multidisciplinares (fronters, backers, updeveloper, de relación con el negocio) con los que implantábamos metodologías ágiles”, detalla. Pero la bicefalia entre Madrid y París se hizo demasiado compleja porque Europcar también tenía en Berlín a los responsables de marketing y en Barcelona a la parte de diseño, además de problemas más específicos a nivel tecnológico.

“Teníamos dos plataformas pero, en realidad, ninguna tenía la arquitectura necesaria para escalar al volumen de 140 países con una flota de 400.000 vehículos como los que tiene Europcar. Esto nos convenció de que se había de empezar de nuevo con un equipo único, aprovechando las bondades de lo que era Ubeeqo y Bluemove. Con ello también se tomó la decisión de establecer el centro neurálgico de trabajo en Barcelona por costes, atractivo de ciudad y de captación de talento informático”, comenta.

En 2018 se abrió el nuevo centro de Europcar Group Mobility en Barcelona, pasando gradualmente de 20 personas a las 120 actuales entre desarrolladores y diseñadores. En París quedó un segundo equipo con 155 desarrolladores y los ingenieros informáticos de Maó pasaron a formar parte del equipo de Barcelona.

TRANSFORMACIÓN. Conforme Barcelona fue creciendo, la multinacional francesa se dio cuenta de que necesitaba una transformación digital de toda la compañía porque la tecnología había dejado de ser un accesorio y se convertía en el centro del negocio. Hasta la fecha había utilizado el departamento de New Mobility como ariete de esta transformación, pero decidió ponerla en el centro de sus decisiones.

“Esto provocó que Europcar definitivamente dejara de ser una empresa de rent a car para ser una empresa de servicios de movilidad e hizo que todas las estructuras de la compañía también cambiase”, comenta Spitzer.

“Para que se entienda mejor, la app de Europcar no había sido diseñada por nosotros sino una consulta externa y, por lo tanto, esta transformación buscaba optimizar los desarrollos para que existiera un equipo tecnológico único de la compañía, en el que el hub de Barcelona pudiera dar valor a mobility, el de París a rent a car y el que se había incorporado de Alicante, para low cost tras la adquisición de Goldcar. Mi nuevo cometido es alinear todos estos equipos, lo que me obliga que de lunes a jueves vivo entre París y Barcelona mientras que los viernes estoy en la oficina de Maó para pasar el fin de semana con mi familia”, añade. Europcar Mobility Group cuenta con 35.000 vehículos conectados en su flota.

El objetivo del programa es crear una plataforma que reúna todos los datos, permita el acceso en tiempo real a los datos de la flota y los vehículos, ofreciendo así un mejor viaje a los clientes.

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