Los coches bomba devastaron amplias zonas de la ciudad siria de Alepo. | STRINGER

La OTAN mostró anoche su apoyo a Turquía tras el ataque con obuses desde territorio sirio que causó la muerte de cinco civiles, al tiempo que exigió a Damasco el fin de las violaciones del derecho internacional. Los embajadores de los veintiocho aliados, reunidos de urgencia en Bruselas para analizar la situación, aseguraron que las acciones sirias suponen un «peligro claro y presente a la seguridad» de un Estado miembro como Turquía.

«En el espíritu de indivisibilidad de la seguridad y solidaridad que se deriva del Tratado de Washington, la Alianza continúa apoyando a Turquía y demanda el cese inmediato de estos actos agresivos contra un aliado», señaló la OTAN mediante un comunicado.

El Gobierno sirio, por su parte, anunció también anoche la apertura de una investigación sobre el origen del obús que ha caído sobre una localidad del sureste de Turquía, pero ha aclarado que respeta la soberanía de los países vecinos, en un mensaje con el que aparentemente se desmarca del ataque.

Damasco, que ha expresado sus condolencias por las cinco víctimas mortales, ha pedido a «Estados y gobiernos» que actúen con cautela y responsabilidad tras el cruce de ataques en la frontera entre Siria y Turquía.

Respuesta

Las Fuerzas Armadas de Turquía bombardearon objetivos dentro de Siria en represalia por un obús lanzado desde el país árabe que mató a una mujer y a sus cuatro hijos en un pueblo turco cercano a la frontera, informó el Gobierno de Ankara. «Nuestras Fuerzas Armadas, siguiendo las reglas internacionales de entrada en combate, han bombardeado objetivos en Siria en respuesta al abyecto ataque y tras determinar mediante el radar desde donde fueron disparados» los obuses que cayeron, afirma un comunicado de la oficina del primer ministro.