El presidente de Austria, Alexander Van der Bellen, ha pedido este martes trabajar para restaurar la confianza tras el escándalo en el seno del Gobierno, que ha provocado la ruptura de la coalición gobernante.

El conservador Partido Popular Austriaco (OVP) del canciller, Sebastian Kurz, y el ultraderechista FPO han gobernado juntos desde diciembre de 2017. La alianza comenzó a resquebrajarse el pasado viernes, cuando salió a la luz pública un vídeo del vicecanciller Heinz-Christian Strache, del FPO, Herbert Kickl.

En las imágenes, grabadas en Ibiza en 2017,se puede ver a Strache negociando con representantes de un oligarca ruso la concesión de contratos públicos a cambio de donaciones al FPO. El vicecanciller dimitió el fin de semana y el ministro de Interior, Herbert Kickl, tesorero del FPO en ese momento, fue cesado el lunes por Kurz.

En un discurso a la nación, Van der Bellen ha pedido a la población que no considere que todos los políticos son iguales, al tiempo que se ha disculpado por la mala imagen vertida por algunos, según ha recogido la cadena de televisión local ORF.
«No todos somos así», ha manifestado, antes de subrayar que «no es momento de discursos electoralistas». «No piensen lo que puede beneficiar a su partido a corto plazo. Pregúntense: ¿ayuda a Austria?», ha dicho, en un mensaje a las formaciones políticas.

Por último, ha rechazado especular sobre una posible moción de censura contra Kurz, quien presentará en las próximas horas la composición del nuevo Gobierno a Van der Bellen. «No quiero hablar de un 'plan B'», ha dicho.

El presidente, que se ha reunido este mismo martes con Kurz, ha encargado al canciller que llene las vacantes con expertos en la materia --tecnócratas-- para conformar un Gobierno de transición hasta que se celebren las elecciones legislativas, que han sido convocadas de forma anticipada, aunque aún sin fecha exacta. MOCIÓN DE CENSURA
La principal fuerza opositora, el Partido Socialdemócrata de Austria (SPÖ), ha pedido la dimisión de Kurz y un ejecutivo interino que gobierne hasta las elecciones anticipadas. Esta sería «la solución buena» a la crisis política, dijo el lunes la secretaria general del SPÖ, Pamela Rendi-Wagner.

Otros grupos parlamentarios han barajado la posibilidad de someter a Kurz a una moción de censura. «Estoy convencido de que tendría éxito y voy a hacer las gestiones necesarias para garantizar que Kurz deja de ser canciller este mismo martes», ha dicho a Reuters el diputado Peter Pilz, jefe de un pequeño partido ecologista que rivaliza con los Verdes.
Pilz ha avanzado que presentará la moción de censura el próximo lunes. Kickl ha asegurado que el FPO está dispuesto a dejar caer a Kurz. «Quien da confianza, recibe confianza, quien da desconfianza, recibe desconfianza», ha zanjado el ex ministro de Interior en declaraciones al diario local 'Osterreich' recogidas por la agencia de noticias APA.