Un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha detectado 523 infracciones en 193 recorridos de taxis -falta de información en tarifas y datos para identificar el vehículo o rodeos injustificados- y los abusos son más frecuentes en ciudades como Sevilla, Bilbao o Madrid.
En el estudio se han analizado 193 trayectos agrupados en tres recorridos (carrera corta, intermedia y larga) en Alicante, Barcelona, Bilbao, La Coruña, Madrid, Málaga, Oviedo, Palma, Santa Cruz de Tenerife, Santander, Sevilla, Valencia y Zaragoza, informó la organización en un comunicado.
La OCU ha analizado la calidad del servicio del taxi teniendo en cuenta las infracciones establecidas en las diferentes normas que se aplican en este sector (nacionales, autonómicas y municipales) y concluye que la situación actual, aunque no homogénea, no ha mejorado respecto al estudio anterior de 2001. Esta organización comprobó que en la gran mayoría de los taxis los taxímetros estaban visibles para el usuario, lo que no ocurría con las tarifas, ya que el 24 por ciento circulaban sin llevarlas visibles.
Identificación
En cuanto al número de licencia municipal, número de matrícula y el carné del conductor -datos esenciales si se produce algún incumplimiento y el usuario quiere reclamar- la OCU contabilizó 146 faltas en este apartado. Además, en el 11% de los recorridos analizados se tomó una ruta que supuso una carrera más cara sin ahorro de tiempo, es decir, se dio un rodeo.
La organización recuerda que es el pasajero el que tiene que elegir el itinerario, y que, a falta de instrucciones, el conductor debe elegir la ruta más corta en distancia o tiempo.
El estudio ha comprobado que también se aplican mal las tarifas y hasta en 23 ocasiones se cobraron cantidades indebidas. En cuanto al coste del servicio, se ha detectado un incremento medio del 58 por ciento respecto a 2001.
Bajada de bandera
Por ciudades, Sevilla, Santander y La Coruña tienen la bajada de bandera más barata, pero los taxistas están autorizados a cobrar una carrera mínima de más de 3 euros. La más cara se produce en Santa Cruz de Tenerife (2,15 euros), Madrid (2,05 euros) y Barcelona (2 euros), pero en estas ciudades no hay carrera mínima. En Bilbao y Tenerife el kilómetro es el más económico (0,66 y 0,54 euros, respectivamente), mientras que los madrileños lo pagan a 0,98 euros, los más caros del estudio. En el resto de ciudades oscila entre 0,7 y 0,96 euros.
La organización afirma que es difícil reclamar, ya que casi nunca los usuarios disponen de recibos completos (en el estudio sólo 23 de los 193 recibos eran correctos).
A la vista de estos datos, la OCU aconseja a los usuarios comprobar que se vea con claridad el taxímetro, así como el número de licencia y las tarifas actualizadas con los suplementos. Recomienda, además, que el pasajero dé instrucciones al taxista sobre la ruta y que al finalizar la carrera pida un recibo y compruebe que esté completo, y si hay incidencias, que pida el libro de reclamaciones, ya que es obligatorio llevarlo.