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Las disputas en el seno de la Federació Socialista d’Eivissa (FSE) continúan latentes. Y es que el sector crítico rechaza los argumentos que figuran en la resolución en la que se pide la dimisión de Antonio Roldán al considerarlas falsas. En este sentido, Roldán quiso aclarar ayer que en ningún momento llamó a Prudencio Hortelano para que dimitiera como delegado sino que fue éste el que llamó a Bernardo Escalona para comunicarle que no asistiría a la cita congresual, extremo que ayer también confirmó Escalona.

«Hay un documento que se entregó a la junta gestora en la que Bernardo dice que yo no llamé a nadie sino que fue Prudencio Hortelano el que lo llama a él [a Escalona] y le dice que no puede asistir al congreso. Yo no conozco, solo de vista, a Prudencio Hortelano, y jamás he hablado con él y mucho menos lo he llamado», apuntó Roldán ayer a este periódico.

Otras sustituciones

Así las cosas, Roldán llamó al integrante también del sector crítico, Javier Pina, para que realizase el procedimiento oportuno para anular la acreditación de Hortelano y lo sustituyese por otro delegado. «Javier Pina utiliza el mismo procedimiento que utilizó para sustituir también a Julián Aguilar, a Patricia Abascal y a Lurdes Costa porque ellos tres no podían ir en la lista al ser miembros de la ejecutiva», explicó Roldán.

Asimismo, el que fuera elegido como secretario general en la cita congresual después anulada resaltó que Hortelano firmó la renuncia sin contemplar que hubiera habido coacciones como luego declaró ante la gestora. «De hecho fue Prudencio quien le dijo a Bernardo que subiera hasta Porroig para que le hiciera el papel de renuncia porque no había pasado por la sede del partido», explicó Roldán.

Por todo ello, considera que en la resolución donde se esgrimen los argumentos y se pide la suspensión de su militancia «mienten como bellacos porque dan a entender que yo soy el instigador».