La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato. | Luca Piergiovanni - Nacional - E

La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, ha asegurado este miércoles que, tras las reformas en el Sistema Nacional de Salud, «ningún extranjero quedará desatendido» pero ha recordado que quien no tenga la tarjeta sanitaria tendrá que abonar el coste de la asistencia que reciba.

Mato participa este miércoles en la sede de la Junta de Castilla y León en una reunión informal junto a consejeros de Sanidad de nueve comunidades autónomas (Aragón, Cataluña, Extremadura, Galicia, La Rioja, Madrid, Murcia, Comunidad Valenciana y Castilla y León) en la que se abordarán asuntos relacionados con la política de Recursos Humanos de las administraciones. El conseller balear de Sanitat, Antoni Mesquida, no ha podido acudir a la cita por un problema familiar.

En la introducción del encuentro, la ministra ha realizado un balance del proceso de reformas que se han llevado a cabo en el Sistema Nacional de Salud y que, a su juicio, han supuesto «un paso hacia la universalidad» ya que, por primera vez todos los españoles y extranjeros con residencia legal en el país tienen garantizado el derecho a la sanidad a través de la tarjeta sanitaria.

Además, ha recalcado que está «especialmente asegurados» los tratamientos de urgencia y el seguimiento de los enfermos crónicos para extranjeros sin cobertura asistencial y sin residencia legal en España, así como la asistencia sanitaria a los menores y las mujeres embarazadas.


«Nadie va a quedar desatendido, pero el que no sea titular de la tarjeta sanitaria deberá abonar dicha asistencia tal y como estaba previsto en la Ley General de Sanidad de 1986», ha apuntado.

No obstante, ha aseverado que el nuevo marco legal para regular el derecho a ser asegurado y beneficiario de la Sanidad «no es una cuestión de ajuste económico», sino que se trata de cumplir con el reglamento europeo y de garantizar el principio de reciprocidad en relación con el tratamiento que reciben los españoles cuando son atendidos en otros países.
Así, ha incidido en que la tarjeta sanitaria es el documento acreditativo para estar asegurado con validez en España y Europa y permite a los españoles tener el derecho a ello en el continente europeo a cargo del erario público español. También, ha advertido, se han adoptado medidas para poner freno al turismo sanitario que, según el informe del Tribunal de Cuentas, ha costado más de 1.000 millones de euros cada año.

GASTO FARMACÉUTICO
En otros aspectos, la ministra ha destacado el dato positivo del descenso del gasto farmacéutico en el mes de julio --un 23,93 por ciento--, lo que se ha traducido en un ahorro directo de 221 millones de euros y que ha vinculado a «los frutos» que dan las medidas implantadas en esta materia. Así, ha subrayado que se trata de «un ejemplo de que los gobiernos responsables cuando trabajan juntos pueden obtener resultados beneficiosos para el conjunto de la sociedad».
Mato se ha referido a otras medidas de eficiencia en la Sanidad como la compra centralizada, que ya permitió ahorrar seis millones de euros para la adquisición de la vacuna de la gripe, ha propiciado recientemente un acuerdo para la compra conjunta de vacunas infantiles con una previsión de otros 31 millones de ahorro.

Por último, ha citado la previsión de que la historia clínica digital y la receta electrónica estarán a disposición de todos los españoles «en los próximos meses» para posibilitar un nuevo modelo de receta farmacéutica «con criterio de equidad».
Con todo ello, ha considerado la miembro del Ejecutivo de Mariano Rajoy, «la universalidad, gratuidad y carácter público de la asistencia sanitaria están y van a seguir estando garantizados».

La ministra, que ha agradecido la convocatoria de esta reunión destinada a abordar la política de recursos humanos y a mostrar «el compromiso» del Gobierno y las comunidades autónomas con los profesionales sanitarios. En este encuentro, ha apuntado, se podrá debatir el papel de los trabajadores, «su marco regulatoria, su motivación y su desarrollo profesional», y reflexionar sobre la forma de mejorar su autonomía y responsabilidad y posibles modelos retributivos.

Mato ha reconocido que, desde la aprobación de la LOPS y del Estatuto Marco ha transcurrido un periodo con «un cierto estancamiento en la política común de recursos humanos», por lo que considera apropiado propiciar «soluciones y medidas innovadoras, sensibles a lo que precisan los profesionales».
En definitiva, la ministra ha manifestado que espera que se tenga en cuenta la combinación «acertada» de criterios de eficiencia en la gestión y la motivación de los profesionales con el fin de permitir lograr «altos niveles de excelencia y equidad en la asistencia sanitaria».

Por su parte, el consejero de Sanidad de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado, que ha realizado una presentación de la reunión, ha explicado que se trata de un encuentro en el que se podrán tratar asuntos fuera del orden del día del Consejo Interterritorial, al tiempo que ha justificado que algunos consejeros autonómicos no han podido asistir por encontrarse aún en su período vacacional.
Sáez Aguado ha insistido en el «elemento clave» que supone la gestión de los recursos humanos en la actualidad y ha indicado que el consejero catalán Boi Ruiz García abordará en la reunión una propuesta «interesante» sobre el sistema retributivo, mientras que la representante de la Comunidad gallega, Rocío Mosquera, tratará el desarrollo de la carrera profesional.