Los líderes del PSOE, Pedro Sánchez, y de Podemos, Pablo Iglesias, han intercambiado puntos de vista la tarde de este domingo sobre la situación en Catalunya, una conversación en la que han coincidido en la necesidad de acometer soluciones políticas ante el desafío soberanista y en la que han constatado sus diferencias sobre los cambios en la Constitución de cara a la próxima legislatura.

Según informaron fuentes de ambas formaciones, la conversación telefónica se ha producido sobre las cinco de la tarde de este domingo, se ha desarrollado en un clima cordial y se ha prolongado durante unos 25 minutos.

La llamada se produce después de que ambos fueran recibidos la semana pasada por Mariano Rajoy en La Moncloa y apenas 24 horas después de que el líder socialista mantuviera una conversación telefónica con el candidato de Ciudadanos a La Moncloa, Albert Rivera.

Sánchez e Iglesias han constatado durante la conversación que ambos comparten la «preocupación» por la situación política derivada del desafío soberanista catalán y parten como punto de encuentro en compartir la necesidad de apostar por soluciones políticas. En esta línea, coinciden además en que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, «no ha aportado ninguna», según han informado en un mensaje consensuado difundido por ambas formaciones.

El presidente del Ejecutivo inició la semana pasada una ronda de contactos con los líderes de otras formaciones que arrancó con Pedro Sánchez y siguió con Albert Rivera y Pablo Iglesias. Continuará esta semana con Alberto Garzón (IU) Josep Antoni Duran Lleida (Unión) y Andrés Herzog (UPyD).

En la llamada telefónica, ambos han constatado igualmente sus diferencias sobre las reformas constitucionales que son necesarias de cara a la próxima legislatura. El líder socialista defiende cambios en la Carta Magna que garantice «la estabilidad política y la solidaridad territorial» y, para ello, propone una «estructura federal», un sistema que «defiende la unidad del Estado», pero reconoce las «singularidades de los territorios de España».

Desde la formación morada, que defiende una Catalunya dentro de España pero pide un referéndum para que los catalanes decidan su relación con el Estado, apuesta por una reforma de la Constitución que defina un nuevo modelo territorial en el que Catalunya sea una «nación» y para reconocer el derecho a decidir.

En cualquier caso, Sánchez e Iglesias se han emplazado durante la conversación de este domingo a seguir en contacto e intercambiando puntos de vista sobre Catalunya en el futuro próximo.