Miguel de la Quadra-Salcedo, en una imagen de 2011. | JUAN CARLOS HIDALGO - EFE - EFE

El reportero y deportista Miguel de la Quadra-Salcedo ha fallecido a las 6.00 horas de este viernes en su domicilio de Madrid, a los 84 años de edad, ha informado su hijo Rodrigo de la Quadra-Salcedo.

De la Quadra-Salcedo, nacido en Madrid el 30 de abril de 1932, es el impulsor de la Ruta Quetzal BBVA, declarada de interés universal por la UNESCO.

Su enfermedad se agravó desde la pasada Navidad y ha fallecido de madrugada, «tranquilo», junto a su esposa y su hijo.

Aun siendo madrileño de nacimiento, él siempre se reconoció como vasco-navarro. Y es que, aunque nació en Madrid, a los 4 años se trasladó a Pamplona, donde le gustaba perderse por los montes navarros y leer novelas de Julio Verne y de Emilio Salgari.

Pese a ese espíritu aventurero, se decantó por estudiar Ingeniería agrícola. Desde 1961 hasta 1963, trabajó como etnobotánico en la selva del río Amazonas a sueldo del Gobierno colombiano. A su vuelta a España, en 1963, fue contratado por Televisión Española (TVE) como reportero.

En su primer trabajo tuvo que cubrir la información de la crisis de la República Democrática del Congo, donde estuvo al borde de la muerte (fue condenado a muerte) por haber rodado el fusilamiento de 300 prisioneros.

Como corresponsal de TVE cubrió la guerra de Vietnam y el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 en Chile, perpetrado por el general Augusto Pinochet, entre otros muchos acontecimientos.

A lo largo de su carrera profesional tuvo ocasión de entrevistar a innumerables personajes relevantes del siglo XX como el Dalái Lama, Salvador Allende, Indira Gandhi o Pablo Neruda, entre otros.

También trabajó en 'La Actualidad Española', formando equipo con Félix Rodríguez de la Fuente y el periodista César Pérez de Tudela.

Aventura

A mediados de los setenta cambió el reporterismo de guerra por el de aventura. «Eran otros tiempos y otros medios. Tenías que convivir con la tentación de tomar partido por un bando, algo que no es recomendable, ni siquiera en el caso de las causas más justas. Por eso cambié el reporterismo por la aventura. Preferí a Orellana y Amundsen», explicaba él mismo a 'El Periódico'. «Mi experiencia me mostró que hasta los frentes de liberación popular más puros acaban corrompiéndose», añadía.

En 1965 contrajo matrimonio con Marisol de Asumendi en Tokio. Junto a sus hijos Rodrigo, Sol e Iñigo, De la Quadra-Salcedo creó, en 1994, la Fundación 2092 para la Organización de Expediciones Geográficas y Científicas, relativas a las futuras celebraciones del sexto centenario del descubrimiento de América, que tendrán lugar en el citado año.

En 2005, la Asociación de Amigos de Miguel de la Quadra-Salcedo (AdAMIQUS) propuso la concesión a de la Quadra-Salcedo del Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.

El 26 de mayo de 2009, el Gobierno de Navarra le concede la medalla de la Cruz de Carlos III El Noble de Navarra como reconocimiento público a la contribución al progreso de Navarra y a la proyección exterior de la Comunidad Foral.

En 2012 fue reconocido por la Junta de Extremadura con la Medalla de Extremadura, máxima distinción institucional de la comunidad autónoma.

Ruta Quetzal

Durante muchos años, Miguel de la Quadra-Salcedo fue el rostro y el alma de la Ruta Quetzal, ahora conocida como Ruta BBVA, un proyecto cultural que en las últimas tres décadas ha permitido a 10.000 jóvenes de España, Portugal y el continente americano palpar América.

Fue en 1979 y a sugerencia del Rey Juan Carlos, cuando creó el programa 'Aventura 92', hoy 'Ruta BBVA'. A lo largo de treinta ediciones, más de 10.000 jóvenes de todo el mundo han tenido la oportunidad de viajar por los países latinoamericanos.

«La Ruta se inspira en un programa socrático que se resume rápido: descúbrete a ti mismo y luego proyéctate», decía en una entrevista en El Periódico en enero del año pasado, donde dejaba claro que eso es lo que él intentó con estos jóvenes: «Del viaje vuelven huérfanos, pero enriquecidos por la experiencia de haber conocido otras civilizaciones y, sobre todo, de haber aprendido a respetarlas. Me siento como el flautista de Hamelin, llevando a los jóvenes tras mis pasos».

Él pisó por primera vez aquella tierra en 1956, cuando estuvo en Puerto Rico becado tras batir el récord del mundo de lanzamiento de jabalina.

Y es que formó parte de la Sección de Atletismo del Real Madrid C.F. y consiguió un total de nueve campeonatos de España, seis en disco, dos en peso y uno de lanzamiento de martillo, además de varias plusmarcas nacionales en lanzamiento de martillo y disco. También participó en los Juegos Olímpicos de Roma 1960, representando a España.

Nómada desde siempre, sufrió una caída de un helicóptero y le entró agua en un pulmón, necesitando desde entonces usar de vez en cuando bombonas de oxígeno. Por eso dejó la ruta, porque en el avión no le permitían subirlas.

Miguel no se identificaba con su edad. Se consideraba «un adolescente en pleno proceso de maduración», al que le quedaba mucho por aprender y descubrir.

Pero después de tantos viajes y tantos sitios, decía que se quedaba con los otoños en los hayedos del pirineo navarro. «En ese paisaje, me reconozco», dijo en alguna ocasión.