El líder de Podemos, Pablo Iglesias, poco antes de la rueda de prensa. | Javier Lizón

La moción de censura anunciada este jueves por el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, sólo ha sumado el apoyo decidido de Compromís, su socio electoral en la Comunidad Valenciana, y la disposición a negociar de los independentistas catalanes de Esquerra (ERC) y del PDeCAT. Tanto el PSOE como Ciudadanos, cuyos votos serían imprescindibles para alcanzar la mayoría absoluta que se requiere para prosperar, ya han avanzado que la rechazarán.

Conforme a lo establecido en la Constitución, la presentación de una moción de censura requiere la firma de al menos por la décima parte del Congreso, esto es, por 35 parlamentarios, y ha de incluir un candidato a la Presidencia del Gobierno.

El grupo de Unidos Podemos, incluyendo a IU y a sus confluencias de En Comú y En Marea, cuenta con 67 diputados, lo que supera con creces ese mínimo para registrarla. De hecho, Pablo Iglesias ha confirmado que presentarán esa moción de censura sumen o no apoyos en su anunciada ronda de consultas con las demás fuerzas de la oposición.

De momento, y a la vista de las primeras reacciones, Unidos Podemos sólo ha sumado el apoyo entusiasta de Compromís, la formación valenciana con la que concurrió en coalición y cuyos diputados optaron por inscribirse en el Grupo Mixto. Para Joan Baldoví, la censura está más que justificada tras la acumulación de casos de corrupción y el PP «debe pasar a la oposición y regenerarse».

Por su parte, los independentistas catalanes de ERC y de la antigua Convergència se han mostrado dispuestos a negociar. El portavoz de Esquerra, Joan Tardá, ha condicionado el apoyo de su grupo a la moción de censura a que no se ponga «ningún impedimento» a la celebración de un referéndum en Cataluña. Sin embargo, se abren a negociarla, tal y como ha asegurado su 'número dos', Gabriel Rufián. «Somos los campeones antiRajoy», ha dicho.

El PDeCAT no ha querido desvelar cuál sería el sentido de su voto porque antes quiere tener más concreción sobre la propuesta de la formación morada en una reunión cara a cara. Con estos asuntos, ha dicho, hay que ser «serios y rigurosos», ha dicho su portavoz en el Congreso, Carles Campuzano.

EL PNV CREE QUE ES UNA TORPEZA, PERO LO VERÁ

Por su parte, el portavoz parlamentario del PNV, Aitor Esteban, no se niega a negociar la moción de censura, pero considera «una torpeza absoluta» su presentación en la actual coyuntura porque parte de una posición minoritaria y puede acabar fortaleciendo al presidente Mariano Rajoy provocando el efecto contrario al que parece perseguir.

La formación nacionalista, que tiene cinco diputados y que está negociando con el PP los Presupuestos Generales, ha criticado que Iglesias haya hecho este anuncio sin haber hablado antes con los grupos, sin saber quién será el candidato y sin tener garantizados los apoyos. Según Esteban, con este anuncio Unidos Podemos busca generar «dos polos», y si no triunfa, dejará en evidencia que «no hay una mayoría alternativa».

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Con Compromís, los independentistas catalanes, la moción de censura llegaría a 88 diputados, y si sumara los dos diputados de EH Bildu y los cinco del PNV alcanzaría los 95, aún muy lejos de la mayoría absoluta.

Por el contrario, el portavoz del PSOE, Antonio Hernando, ha rechazado dar apoyo a la moción acusando a Pablo Iglesias de «mala fe» y de «irresponsabilidad» al entender que estos «fuegos artificiales» lo que hacen es «deteriorar» a la oposición. Ciudadanos y el PNV también han rechazado la moción.

Tras recordar que «no hay una mayoría alternativa a la del PP», Hernando ha avisado de que con esta estrategia, Iglesias está «deteriorando» a la oposición. «Estamos perdiendo un tiempo precioso con estos fuegos artificiales de Iglesias para exigir responsabilidades al PP por su pantano de corrupción», ha advertido.

Por su parte, el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, ha afirmado que su partido rechazará la moción de censura, una iniciativa que ha calificado de «número de circo». «Desde Ciudadanos no vamos a apoyar ni a secundar ningún número de circo a los que nos tiene acostumbrados Podemos. No creemos que la solución a los problemas que tiene España sea hacer presidente, vicepresidente o ministro del Interior a Pablo Iglesias», ha declarado.

Pedro Quevedo, diputado de NC --socio electoral del PSOE-- ve «oportunismo» en la moción de censura de Iglesias y cree que está «condenada al fracaso», al no contar ni con un programa ni con un candidato alternativo. Además, ha avisado de la «frustración» que esta propuesta pueda provocar en la ciudadanía si no de concreta más y ha censurado las formas de la formación morada por articularla sin hablar con el resto de partidos que están a favor de un cambio político.

Asímismo, se da por hecho que la moción de censura anunciada por Iglesias no contará con el apoyo de Unión del Pueblo Navarro (UPN) ni de Foro Asturias, socios electorales del PP en esas comunidades. Pero tampoco con el de la diputada de Coalición Canaria (CC), partido que apoyó la investidura de Mariano Rajoy y que recientemente ha firmado un acuerdo para respaldar los Presupuestos para este 2017.

TRES VOTOS EN CONTRA POR CADA UNO A FAVOR

El PP y sus socios de UPN y Foro suma 137 diputados, y con el PSOE, Ciudadanos, CC y NC los votos en contra de la moción de Pablo Iglesias llegarían a 255, el triple de los que firmantes de la censura.

Durante la reciente etapa democrática se han presentado dos mociones de censura y ambas han sido rechazadas: En 1980, el PSOE presentó una contra Adolfo Suárez pero el candidato, Felipe González, no recibió el aval de la Cámara, y en 1987, Alianza Popular, con Antonio Hernández Mancha como aspirante, hizo lo propio contra González, pero tampoco salió adelante.