Vista del interior de la mezquita Islámica Annour de Ripoll, en la cual el imán Abdelbaki Es Satty, presuntamente implicado en los atentados de Cataluña, guiaba las oraciones | ROBIN TOWNSEND

El mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, ha explicado este lunes que la policía dispone de indicios "relevantes y sólidos" de que el imán de Ripoll (Girona), Abdelbaki El Satty, murió en la primera explosión de Alcanar (Tarragona).

En rueda de prensa con el consejero de Interior, Joaquim Forn, y el de Justicia, Carles Mundó, Trapero ha detallado que todo apunta a que el imán es uno de los dos muertos en la explosión de la noche anterior a los atentados.

"A la espera de todas las pruebas, tenemos indicios muy sólidos que apuntan a que hay dos muertos", ha dicho después de que en las últimas horas se haya barajado la posibilidad de que las víctimas en la explosión fueran tres.

PARTES DEL CUERPO DE DOS PERSONAS

Preguntado por el tipo de indicios al que se refería, Trapero ha respondido que son "partes del cuerpo de dos personas" y también de declaraciones de testigos que apuntan en la misma dirección.

Ha asegurado que los Mossos d'Esquadra no tenían constancia de los antecedentes del imán y también ha dicho que nadie informó al cuerpo de presuntas actividades terroristas que pudiera estar llevando a cabo: "Si alguien tenía esta información de la implicación de esta persona en actos de terrorismo, ellos sabrán cómo ha gestionado esta información".

El conseller Carles Mundó ha relatado que el imán, Abdelbaki El Satty, no estuvo en ninguna cárcel catalana, sino en una de Castellón entre 2010 y 2014 por tráfico de drogas, y no le consta "que haya tenido ninguna comunicación con ningún interno de una prisión de Cataluña".