Las revelaciones sobre los ministros Delgado y Duque empañan la agenda norteamericana de Pedro Sánchez

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Las revelaciones sobre los ministros Delgado y Duque empañan la agenda norteamericana de Pedro Sánchez.

Las revelaciones sobre los ministros Delgado y Duque empañan la agenda norteamericana de Pedro Sánchez.

28-09-2018 | MONCLOA

Las revelaciones sobre la ministra de Justicia, Dolores Delgado y sobre el ministro de Ciencia, Pedro Duque, han relegado irremediablemente a un segundo plano la agenda de la gira norteamericana del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con su defensa del diálogo y la cooperación ante la Asamblea General de la ONU, su sintonía con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, y su defensa de España como país «democrático y solidario» en un inglés fluido en foros internacionales.

Sánchez, que este viernes viaja a California para proseguir con su viaje, ha afirmado desde Canadá que la experiencia de Québec muestra a Cataluña que es posible acordar soluciones políticas entre independentistas y no independentistas, ha acordado realizar la primera visita oficial a Cuba de un presidente del Gobierno español en 32 años, se ha sumado a las voces europeas en favor del multilateralismo y la cooperación global frente a la «doctrina del patriotismo» de Donald Trump y ha abierto la puerta a una relación nueva entre Gibraltar y la UE a través de España.

Y sin embargo, el foco informativo ha estado puesto permanentemente en los ministros señalados y en la debilidad o fortaleza del Gobierno. Sánchez había salido de Madrid con los ecos de las informaciones sobre su tesis doctoral y el libro que coescribió después y apenas le dio tiempo a mostrar sintonía con Trudeau y a tratar de argumentar junto a él que el tratado comercial entre Canadá y la UE, que no quiso apoyar hace un año y medio, le parece ahora un ejemplo a seguir.

La crisis abierta con sus ministros ha obligado a Sánchez a estar en contacto con Delgado y con Pedro Duque. También ha intercambiado mensajes con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, según ha contado éste, que ha pedido la dimisión de la ministra de Justicia.

Tras dos días de goteo de informaciones sobre Dolores Delgado --procedentes de unas cintas grabadas en un almuerzo en 2009 por parte del excomisario José Manuel Villarejo, hoy procesado y en prisión preventiva--, Sánchez optó por salir en defensa de su ministra, primero en una breve conversación informal con periodistas y, el miércoles, en una rueda de prensa en la que transmitió la idea de que su Gobierno no tiene «hipotecas» y no se va a dejar marcar la agenda por «un corrupto».

NINGUNA ALUSIÓN A PEDRO DUQUE

Un día después, sin embargo, el foco estaba puesto en Pedro Duque, por tener su casa de Madrid y otra en Jávea (Alicante), a nombre de una sociedad. El ministro dio sus explicaciones y dijo haber recibido el apoyo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el Palacio de la Moncloa hizo saber que «no hay caso». Luego, Sánchez directamente ignoró el asunto durante los tres cuartos de hora en los que se sometió a las preguntas del presidente y editor jefe de Reuters, Stephen J. Adler.

Lo cierto es que al presidente del Gobierno se le vio cómodo respondiendo --tal vez porque sabía que era improbable una pregunta sobre el segundo ministro cuestionado en una semana-- y los independentistas catalanes pudieron oír en un inglés más que correcto que si optan por el conflicto en lugar de por la cooperación para aprobar leyes -incluida la de los Presupuestos-- la legislatura se habrá terminado.

Ofrecer al mundo y a los españoles la imagen de un joven presidente hablando inglés y defendiendo una España democrática, europeísta y moderna era ya en sí mismo un aspecto importante de la gira. En su primera jornada en Montreal, Sánchez pareció algo cansado departiendo en un foro progresista con el canadiense Trudeau, pero el hecho es que su participación en foros internacionales le ha salido bien a Sánchez.

De hecho, el martes superó con holgura la prueba en el casi centenario y prestigioso Council on Foreign Relations. Con el clima reinante en España, se convirtió en titular una frase sobre que su Gobierno está «fuerte» y que no convocará elecciones porque no «sufre» quien gobierna y puede transformar el país, sino quien está en la oposición. El hecho es que la debilidad o fortaleza de su Gobierno han sido preguntas constantes en los foros, pero no por la situación concreta de algunos miembros, sino por su debilidad parlamentaria y su necesidad de apoyo de los partidos secesionistas.

CATALUÑA, TEMA RECURRENTE

Cataluña también ha sido un tema recurrente en las conversaciones, admiten los colaboradores de Sánchez, que también ha visto en Nueva York al consejo editorial del 'New York Times' y al del 'Wall Street Journal', a empresarios estadounidenses interesados en España y al Consejo de las Américas.

Sin embargo, Sánchez ha asegurado que, cuando les explica a todos su planteamiento de una solución política, lo que ha encontrado es «comprensión y reconocimiento de una España que es una democracia plural».

Tras intervenir anoche ante la Asamblea General de la ONU --de madrugada en España-- Sánchez prosigue este viernes su viaje en California, donde se va a reunir con el gobernador Jerry Brown, pronunciar una conferencia en la Universidad del Sur de California y encontrarse allí con mujeres de la comunidad latina y visitar una incubadora de empresas.

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