Pedro Sánchez y Pablo Casado tras la reunión mantenida ayer

El jefe del Ejecutivo en funciones, Pedro Sánchez, pidió al líder del PP, Pablo Casado, solo las abstenciones «necesarias» de aquellos escaños que le faltan para poder ser investido presidente del Gobierno, lo que se cifra en torno a trece, según han informado fuentes de la dirección nacional del partido.

Así se lo ha demandado Sánchez en la reunión de poco más de 40 minutos que ambos han celebrado en el Congreso y que se produce cuando ha pasado más de un mes de las elecciones generales del 10 de noviembre. Casado ha confesado ante los periodistas que salía «más preocupado» tras esta entrevista.

En ese encuentro, según fuentes del PP, Sánchez no ha demandado a Casado la abstención de los 88 diputados del Grupo Popular, sino solo del número de diputados que le faltan para poder ser investido en segunda votación con más 'síes' que 'noes'. Se calcula que serían unos 13 escaños, que son justamente los que tiene ERC y cuya abstención está negociando el PSOE estos días.

Casado ha traslado al jefe del Ejecutivo en funciones el 'no' de su partido a esa abstención técnica y le ha recordado que dispone de otras alternativas para no depender de los independentistas, como explorar el apoyo de Ciudadanos y de Navarra Suma.

NO VA A ROMPER EL PACTO CON PODEMOS
En la cúpula del PP, la mayoría de sus miembros considera que el acuerdo con ERC para lograr su abstención en la investidura está «bastante encauzado» y «avanzado», según las mismas fuentes consultadas.

Eso sí, dentro de la dirección del PP también hay voces que no ven tan encarrillado ese pacto con los republicanos porque, según argumentan estas fuentes, ni es de «fiar» el partido independentista ni lo es Sánchez.
En las filas del PP también recuerdan que ERC celebra su congreso este próximo fin de semana y habrá que estar atentos a cuál es la decisión que allí adoptan los republicanos. En la ponencia política que se espera aprobar, ese partido apuesta por tres vías para lograr un referéndum de autodeterminación en Cataluña, un escenario que descarta de plano el PSOE.

Fuentes de la dirección nacional del PP han indicado que Casado ha salido de la reunión con Sánchez con la impresión de que el secretario general del PSOE no puede romper el acuerdo con Podemos porque no podría explicarlo ni en público ni a sus bases.
En la consulta a las bases socialistas que la dirección del PSOE realizó a finales de noviembre, el 92 por ciento de los militantes avalaron el preacuerdo alcanzado con Pablo Iglesias para gobernar en coalición con Unidas Podemos, en una consulta vinculante con un 63 por ciento de participación.

LA REUNIÓN CON CASADO, UN «TEATRO»
Casado ha asegurado en rueda de prensa que la única oferta que el socialista le ha planteado durante su reunión ha sido la de una abstención del PP para facilitar que se ponga en marcha el Gobierno de coalición con Podemos con Pablo Iglesias como «vicepresidente».
«Nadie en España entendería que el PP facilite un Gobierno con los comunistas de Podemos», ha proclamado Casado, que considera que la reunión a la que le ha convocado en el Congreso era un «simulacro» de acercamiento al PP porque el líder del PSOE necesita una «coartada» para su pacto con ERC.

En línea con estas declaraciones de Casado, fuentes 'populares' describen la reunión con Sánchez en el Congreso de «teatro» o un «puro trámite que tenía que cumplir» para «presionar» a Podemos y ERC y justificar las negociaciones que está llevando a cabo con los independentistas.