Más de 1.000 niños y adolescentes en España viven en familias sin una vivienda habitual, según Cáritas

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Un niño camina de la mano. - Marta Fernández Jara - Europa Press - Archivo

Un niño camina de la mano. - Marta Fernández Jara - Europa Press - Archivo

Más de 1.000 niños, niñas y adolescentes viven en familias sin una vivienda habitual en España. Estos se encuentran entre las casi 40.000 personas sin hogar atendidas en todo el país por Cáritas, que pide ayuda a las administraciones porque están «a punto de desbordarse» en cuanto a capacidad de acogida de estas personas.

De esta forma, la cifra de personas en situación de sinhogarismo sería «muy superior» al dato oficial de 33.000 personas sin hogar al que se refería la Estrategia Nacional para Personas Sin Hogar, tal y como ha indicado este jueves Thomas Ubrich, del Equipo de Estudios de Cáritas, durante la rueda de prensa de presentación del informe 'Las personas en situación de sin hogar acompañadas por Cáritas'.

El perfil de la persona sin hogar atendida por la labor social de la Iglesia es el de un varón de 45 a 64 años y español. También hay un 46,5% de extranjeros, de los cuales 7 de cada 10 proceden de países de fuera de la Unión Europea.

Si bien, Ubrich ha precisado que el sinhogarismo afecta con especial «dureza» a 7.100 mujeres sin techo o sin vivienda, «muchas de las cuales se ven en la calle tras sufrir violencia».

Asimismo, Cáritas atiende a más de 1.000 niños, niñas y adolescentes que viven en familias sin vivienda habitual, que son acogidos en pisos habilitados por la organización donde trabajan con ellos de manera integral; a 7.300 jóvenes de 18 a 29 años, «muchos de ellos extutelados sin una alternativa de alojamiento"; y a cerca de 2.000 mayores de 65 años.
Ante esta situación, que se ve agravada por la crisis del Covid-19 y por la llegada del frío, Cáritas Española pide una respuesta por parte de las administraciones. «Estamos entrando casi en el invierno y la pandemia avanza con más virulencia, los hospitales están otra vez cerca del colapso y nuestros recursos en Cáritas están a punto de desbordarse.

Necesitamos urgentemente nuevas medidas también a largo plazo», ha subrayado Ubrich.
Así, el informe pone de manifiesto que la crisis de la Covid-19 ha provocado un aumento del número de las personas sin hogar, y «ha incrementado un 25% la necesidad de plazas». En concreto, en los meses del estado de alarma, la confederación ha contado con 13 nuevoscentros y 1.407 nuevas plazas, llegando a gestionar 6.800 plazas para atender a personas sin hogar.

IFEMA «NO ES CONDICIÓN DE VIDA PARA NADIE»

Sobre si sería adecuado habilitar de nuevo IFEMA para la acogida de personas sin hogar, la secretaria general de Cáritas Española, Natalia Peiro, ha advertido de que la pandemia ya no coge a las administraciones por sorpresa y «un IFEMA en el que cabe un número enorme de personas no es condición de vida para nadie».

Peiro ha asegurado que el impacto de la Covid-19 ha hecho que los factores de exclusión social y residencial se multipliquen y se encarnen en los más vulnerables». «Hoy en la segunda ola, no queremos que se vuelva repetir lo que nos pasó en marzo, hay que abordarlo con medidas diferentes», ha precisado.

El escenario, según ha añadido Enrique Domínguez, del Equipo de Inclusión de Cáritas, es de «gran incertidumbre y desprotección» y ha pedido «alojamientos de continuidad» para las personas sin hogar, porque, tal y como ha apostillado Natalia Peiro, no pueden estar «de recurso de emergencia en recurso de emergencia».

DESCIENDE EL NÚMERO DE VOLUNTARIOS

Por otro lado, el informe pone de relieve que la pandemia ha provocado un «importante descenso» del número de personas voluntarias de la red de atención a personas sin hogar, casi 700 menos, por ser población de riesgo ante el Covid y debido a las propias circunstancias de la crisis.

Con el estudio, Cáritas quiere que los ciudadanos amplíen su mirada sobre la realidad del sinhogarismo, no solo centrándose en la imagen de las personas sin techo, que duermen al raso cada noche, sino teniendo en cuenta también a aquellas que carecen de una vivienda, del «calor de un hogar», que duermen en albegues o centros de acogida; así como a aquellas otras que tienen viviendas inseguras o inadecuadas.

Preguntados por los Presupuestos Generales del Estado, la secretaria general de Cáritas Española ha precisado que aún no han podido realizar un análisis riguroso para conocer el impacto que tendrán sobre las personas y, en concreto, sobre las que carecen de un hogar.

Acerca de la Ley de Vivienda, ha indicado que aún hay muchas cuestiones pendientes, aunque la confederación reclama aumentar las viviendas públicas en régimen de alquiler y que sigan paralizados los desahucios en el contexto de pandemia.

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