El calor aprieta y el ingenio se dispara para conseguir bebidas refrescantes con productos saludables. | Pixabay

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Ya está aquí el verano, época por excelencia de ultraprocesados, productos no muy saludables, llenos de azúcares y aditivos. El helado, los refrescos y la coctelería con alcohol se propagan en supermercados, bares y chiringuitos estos meses. Quizá la operación bikini ya ha pasado, pero esta época del año, más relajada, es perfecta para cambiar a una dieta más saludable o simplemente seguir con ella. Por ello, aquí te proponemos siete bebidas muy refrescantes y rápidas que puedes hacer en casa o pedir cuando salgas, en lugar de la típica coca-cola. Seguro que tu cuerpo y tu estado de ánimo te lo agradecerán.

1. Café con hielo

Es una de las más típicas opciones, pero muy socorrida. En cualquier cafetería siempre podrás pedir café con hielo (y con leche, si quieres). Es muy refrescante y, además, el café frío es menos ácido que si está caliente, por lo que es menos dañino para el esmalte dental y para el estómago. Al aguarse a medida que se va derritiendo el hielo, su sabor es más suave, así que si eres de los que le echa azúcar al café, podrás reducir fácilmente a la mitad la cantidad que suelas consumir.

Foto: Freepik. Racool Studio

2. Granizado de frapuccino saludable

Es otra de las variantes del tradicional café con hielo, pero con un toque moderno y granizado. Es habitual verlo en cartas de conocidas cadenas de cafeterías, pero allí le suelen incluir grandes cantidades de azúcar o edulcorantes. Por ello, te explicamos cómo hacerlo en casa para conseguir una bebida saludable y hasta más deliciosa si cabe. Estos son los ingredientes:

  • Guarda en el congelador una cubitera llena de leche de avena (puedes usar cualquier otro tipo de leche o bebida vegetal, aunque el sabor de esta es perfecto para la receta). Si prefieres evitar usar la batidora, saca los cubitos antes de que se congelen por completo (unas 3 horas después).
  • Añade en un bol alto un vaso de leche de avena líquida, unas gotitas de esencia de vainilla y los hielos desmenuzados (sino, tritúralos en una batidora apta para hielo). Remuévelo con la cuchara hasta conseguir la textura de un helado blandito.
  • ¡Ya está listo para servir! Sírvelo en un vaso (puedes llenarlo o verter la mitad de café y la otra de granizado) y decora la parte superior con crema de cacahuete y avellanas sin sal.

Si acudes a una cafetería siempre puedes pedir que te lo preparen sin ningún tipo de azúcar.

Foto: Freepik. Racool Studio

3. Batido de sandía y menta

Un batido muy saludable y sencillo, además de refrescante. Primero de todo, corta en dados una tajada grande de sandía o 200 gramos y tritúralos con la batidora junto con un chorro de zumo de lima o limón y hojas de menta (también puedes sustituirla por hierbabuena en bote). Pon en un vaso una base de hielo, junto con pequeños trozos de sandía que te hayan sobrado y vierte el zumo de la batidora. Puedes decorar la parte superior con hielos pequeños, trocitos de sandía, hojas de menta o una rodaja de limón o lima. Obtendrás en cinco minutos una bebida de lujo, tanto para el paladar como para el organismo. Y todo con alimentos naturales.

Red watermelon slices with two glasses of juice
Foto: Freepik. Racool Studio

4. Limonada casera

Es una de las bebidas por antonomasia del verano. Aquí te proponemos una receta con azúcar de abedul, más saludable que el azúcar blanco, y a la que puedes incluir agua con gas para obtener una 'Fanta limón' casera. Exprime limones hasta obtener una taza de zumo. Paralelamente, diluye cuatro cucharadas de azúcar de abedul (puedes utilizar otro endulzante como la estevia) en medio litro de agua. Viértelo todo en una jarra y añade el agua que consideres y remueve la mezcla. Puedes añadir hojas de menta o cubitos de hielo. Es perfecta para una tarde con amigos o algún evento.

Foto: Freepik.

5. Agua con gas y limón

Una de las más recurridas alternativas a los refrescos cargados de azúcar es el agua con gas y limón. En todos los bares y cafeterías tendrán agua con gas, aunque quizá no lo anuncien expresamente. Tan solo tendrás que pedirlo al camarero o camarera. También puedes hacértelo tú mismo en casa con gaseosa (comprueba en la etiqueta que no lleve azúcar) y unas rodajas de limón. Opcionalmente puedes incluir cubitos de hielo y hojas de hierbabuena o menta que le aportarán un delicioso sabor. Recuerda que el agua con gas no lleva azúcares ni aditivos, simplemente es agua gasificada.

Foto: Pixabay

6. Infusiones frías

Puede que las infusiones y los tés suenen a invierno, pero, en este caso, no hay nada que con un par de hielos no se arregle. Enfría tus infusiones preferidas con unos cubitos e incluso puedes añadirle trozos de alguna fruta, como fresa o naranja. Como recomendación te sugerimos que pruebes las infusiones de «piña colada» que puedes encontrar en supermercados como Mercadona o Eroski. Aportan un sabor más que parecido a esta bebida, a base de manzana, té verde, rooibos, hoja de stevia, piña y coco.

Foto: Pixabay

7. Smoothies (o batidos) de fruta

Raro es que no hayas oído hablar de los smoothies en los últimos años, aunque no sean más que los batidos de toda la vida, pero dicho en inglés, que queda chulo. Los puedes hacer de la fruta (o frutas) que quieras y, gracias a su popularización en redes sociales, seguro que los encuentras en las cartas de muchos establecimientos, aunque, del mismo modo que el frapuccino, pídelo sin azúcar. Son una muy refrescante opción para merendar cuando entra el hambre, debido a su alto poder saciante.

Foto: Pixabay.

Como ves, el verano, aunque te lo puede poner difícil con helados y postres, también ofrece una gran cantidad de opciones saludables, de las que se puede disfrutar, a la par que cuidarse.