Editorial

Cas Serres: una situación esperpéntica

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Mantas y cubos para tapar las goteras en uno de los salones donde conviven los mayores de Cas Serres. Es la imagen que refleja la gestión del Consell d’Eivissa en materia social durante esta legislatura. Decían que tenía que ser la legislatura de las personas pero la política social ha sido muy deficiente, con conflictos y, sobre todo, con mala gestión. Lamentablemente las denuncias no han servido para cambiar el rumbo del departamento que dirige Lydia Jurado, que ha dado demasiadas muestras de no estar capacitada para el cargo que ocupa. Se puede argumentar que las goteras se han producido por las intensas lluvias que han caído estos días, pero hasta los sindicatos avisan que no hay personal de mantenimiento porque no se contrata.

Muy mala gestión.
De los cinco trabajadores que se necesitarían para cubrir el departamento de mantenimiento solo hay dos empleados. Lo dicen los sindicatos, que no se han cansado esta legislatura de denunciar todos los desastres en materia de gestión por parte el departamento social sin que el presidente de la institución, Vicent Torres, tampoco haya tomado ninguna medida. Porque no son solo las goteras. Es toda una legislatura de escasa atención al hospital residencia de Cas Serres. Evidentemente, el Consell se justifica y dice que se están haciendo obras de mejora, de mantenimiento, pero las imágenes del centro dicen todo lo contrario.

La legislatura social.
Se ha perdido una gran ocasión para demostrar que la izquierda, con Podemos al frente, pudiese hacer una gran política social esta legislatura. Si ésa era la bandera de la formación morada antes de las pasadas elecciones autonómicas e insulares, el tiempo ha demostrado que no se han tenido las ideas claras de cómo gestionar este departamento, ni tampoco las personas elegidas han sido las adecuadas. Y lo peor es que han hecho caso omiso a las críticas que se llevan repitiendo durante meses y meses.