Editorial

La propuesta nudista de Podemos

Eivissa |

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Resulta difícil creer que en estos momentos la gran preocupación de la sociedad sea poder ir sin ropa a los chiringuitos de playa. Pero este fue el asunto que se debatió el jueves en el Parlament de les Illes Balears a propuesta de Podemos. La formación morada pretendía que se autorizase el nudismo en todas las concesiones administrativas que hay en las playas de Balears, ya sean restaurantes, quioscos, chiringuitos o negocios. Podemos instaba al Govern a defender el nudismo y pretendía instar al Govern a señalizar qué playas eran nudistas o no. Todos los demás partidos con representación parlamentaria se opusieron y votaron en contra.

Curiosa iniciativa.
El texto de Podemos que no prosperó pretendía que en todas las concesiones administrativas, los concesionarios solo pudiesen obligar al uso de una toalla o una tela para sentarse en sus instalaciones. Y además planteaba que las ordenanzas municipales eliminasen cualquier referencia a la vestimenta de los ciudadanos. Sin pensar que el hecho de que algunas personas vayan desnudas a los chiringuitos pueda violentar a otras, resulta sorprendente que el Parlament dedique sus últimos días de actividad legislativa a tratar estos asuntos tan irrelevantes y que tan poco interés despierta entre la población, más allá de la curiosidad que una iniciativa así acaba generando de forma un tanto artificial.

El papel de Podemos.
Está acabando la legislatura y es un buen momento para analizar el papel de Podemos en el Parlament, un partido que decía querer impulsar una nueva política y dar un aire diferente a las instituciones. Si permitir que los nudistas vayan sin ropa a los chiringuitos o promover la legalización de la marihuana, son la forma que tiene Podemos para demostrar qué tipo de política son capaces de hacer, habría que considerar la legislatura como perdida. Hacer política de lo anecdótico no parece el mejor camino. Y eso sin citar las polémicas en que se ha visto afectado, como la expulsión de dos diputadas (entre ellas la expresidenta de la Cámara) o la baja de Salvador Aguilera. Todo muy poco edificante.