El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Balears, Antonio Terrasa, visitó ayer Ibiza por segunda vez desde que el 21 de enero pasado un incendio presuntamente provocado -y cuyos responsables permanecen en prisión preventiva- devastó y dejó inoperativa la sede judicial de la avenida Isidor Macabich de la ciudad de Ibiza. Terrasa anunció que a partir del próximo día 2 de julio se volverán a celebrar juicios rápidos por delitos menores, de los que están encargados los juzgados de instrucción. Se trata de un modesto paso en la normalización de la actividad de dichos órganos jurisdiccionales, pero avance al fin y al cabo.

Verano complicado.
La situación general ha mejorado sensiblemente desde su anterior visita a la isla a finales de marzo, pero está lejos de poderse considerar como normal. El máximo responsable de la Administración de Justicia en Balears advirtió de que no hay todavía una fecha prevista para iniciar el traslado a la nueva sede judicial de sa Graduada, pues las obras no han concluido, por lo que habrá que prepararse para un «verano complicado» en los juzgados de instrucción, en especial en el juzgado de guardia, donde la carga de trabajo se acentúa con la llegada de gran número de turistas y el incremento de denuncias, atestados y detenidos puestos a disposición judicial.

Desmoralizador.
Si bien se ha mejorado en cuanto al espacio disponible en las oficinas del edificio Cetis por parte de los juzgados de instrucción, penal y violencia sobre la mujer, las condiciones siguen sin ser las idóneas. Llegar al verano sin haber podido ocupar la nueva sede judicial es algo lamentable que afectará a todos los operadores jurídicos, resignados a seguir trabajando en precario durante la época del año donde más afluencia de ciudadanos hay en la isla. Que no haya siquiera una fecha estimada para el traslado es motivo de desánimo. Y que el propio Terrasa sugiera que no será antes de septiembre, descorazonador.