Editorial

Posidonia: el sentido común debe imperar

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Los hoteles del Caribe están desesperados por la presencia del sargazo, una alga que ha invadido la costa y cuya proliferación impide que los turistas puedan bañarse con normalidad. Las autoridades han tomado medidas para eliminar el sargazo de las playas con escaso éxito. Los hoteles de destinos tan relevantes como Punta Cana han reducido su nivel de ocupación y algunos han llegado a cerrar sus puertas por falta de clientes. En Balears, en cambio, se produce el caso contrario con la posidonia seca que invade playas emblemáticas como es Cavallet o es Trenc, en Mallorca. Los ecologistas rechazan que las algas sean retiradas ante el estupor de turistas, residentes y hoteleros.

Invasión de las playas.
Nadie discute la importancia de la posidonia desde el punto de vista medioambiental, pero no ha de resultar contradictorio defender la posidonia y hacer que las playas sean aptas para el baño. Hace ya muchos años que los ayuntamientos de las Pitiusas retiran la posidonia seca de algunas playas al inicio de la temporada turística, evitando llevarse la arena, para volver a depositarla allí una vez finaliza el verano. Pero últimamente ciertas entidades reclaman que no se retire en ningún caso, lo cual no es lógico. En es Trenc los ecologistas han protestado enérgicamente después de que el departamento de Emergencias, dependiente del Govern, haya avisado que la posidonia seca suponía un riesgo para los bañistas. La posidonia de es Trenc comenzó a retirarse ayer mismo, algo que puede hacerse ya que la que no se puede retirar es la que está dentro del agua.

Sentido común.
Las playas son uno de los lugares con mayor atracción para turistas y residentes y a los que en verano la gente quiere ir. Su conservación debe ser un objetivo primordial, pero también ofrecer una imagen agradable de estos enclaves, cosa que resulta imposible si el exceso de posidonia muerta en estado de putrefacción, no es retirada. El ecologismo radical no debe tener la última palabra.