Editorial

Actualización necesaria pero insuficiente

Eivissa |

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En la edición de hoy desvelamos el borrador de la Ley de Consells que el Govern facilitó a los consells insulares el pasado mes de noviembre y cuya aprobación es uno de los objetivos prioritarios del primer tramo de la presente legislatura, tras el fiasco de la pasada cuando no llegó ni a tramitarse. La adecuación de la norma a la realidad que configuró el Estatut d’Autonomia de 2007 es una necesidad cuya resolución no puede esperar. Los objetivos de dotar al ejecutivo insular de mayor agilidad, gracias a la ampliación de las competencias de Presidencia y del Consell Executiu y al Pleno, de mayor capacidad de control merecen ser aplaudidos, ya que pretenden reducir burocracia, uno de los grandes males de la administración, y ganar agilidad.

El papel del Govern.
Levanta suspicacias que el Govern se reserve el papel de coordinación de los consells por el riesgo que supone que dicha prerrogativa suponga usurpar de facto la capacidad política del gobierno insular y que éste se convierta en un mero ejecutor de políticas dictadas en Mallorca. Esta no debe ser la filosofía de la norma, por lo que se han de hacer los máximos esfuerzos para evitar ambigüedades que permitan en un futuro interpretaciones que supongan pasos atrás en el autogobierno de los consells d’Eivissa y Formentera, algo inaceptable.

Más competencias.
La actualización de las reglas de juego y disponer una norma que consagre el papel de administración autonómica son medidas muy necesarias y bienvenidas, pero no resuelven las demandas de mayor autogobierno y de mejoras en la financiación. El presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Marí, está siendo muy activo reclamando los traspasos íntegros del ciclo de agua y de toda el área de bienestar social. No son las únicas competencias que deben ser transferidas a las instituciones insulares, cuya capacidad política no ha tocado techo con el Estatut d’Autonomia de 2007. La verdadera capacidad política de los consells llegará con la asunción de más competencias y que éstas vengan bien dotadas, no con una Ley de Consells necesaria pero insuficiente.