Editorial

La depuradora de Vila, un despropósito

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El diseño de la depuradora de Vila, ubicada en los terrenos de sa Coma, y la posterior tramitación del proyecto están siendo un despropósito que dice muy poco de los responsables del Ministerio de Transición Ecológica que han participado en el proyecto. Si no fueran recursos públicos y no se tratara de una obra imprescindible, el cúmulo de desatinos sería un argumento perfecto para una ópera bufa. La ubicación de los terrenos en una cota elevada y a una distancia considerable de las redes obligará a un sobreesfuerzo a la hora de bombear las aguas fecales y las pluviales de un municipio que, lamentablemente, no cuenta con las redes separadas, una actuación que no luce ni da votos, pero que es imprescindible emprender de forma urgente. Este hecho obligará a un notable sobrecoste energético y económico para impulsar el caudal con bombas de presión hacia la estación de tratamiento.

Un error imperdonable.
Siendo grave, no es lo peor. El trazado del colector del proyecto adjudicado no contaba con ningún estudio previo que lo avalara, como se ha demostrado tras las negativas municipal y del Govern balear a autorizar las zanjas, por no disponer de espacio para las canalizaciones y por estar prohibidas en los cauces de los torrentes de Baleares, respectivamente. Este fallo de diseño se podría haber evitado con un estudio previo más serio y está provocando enormes retrasos en la puesta en marcha de una instalación muy necesaria y que se espera que ponga fin, junto a los tanques de tormentas, a los vertidos que se producen cada vez que llueve en el puerto de Vila.

Sobrecoste económico.
Además del retraso que hace que a día de hoy no tengamos aún una fecha aproximada de la puesta en funcionamiento de una instalación que ya está finalizada, este error supondrá un sobrecoste económico para las arcas del Estado del que nadie se hará responsable. Lamentablemente, los ciudadanos estamos demasiado acostumbrados a que las obras públicas se enternicen y nunca se cumplan los plazos establecidos. Esta circunstancia, no obsta, para justificar que una grave negligencia injustificable.