Editorial

Lógica rectificación del Govern

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La ampliación en un 32 % de la capacidad de desalación de agua potable anunciada ayer por parte de los responsables de Abaqua supone una rectificación a la postura que habían venido defendiendo de forma incomprensible los responsables de la Conselleria balear de Medio Ambiente. El cambio de decisión es lógico y merece ser celebrado.

Consenso político.
Tanto el presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Marí, como el secretario general de la Federació Socialista d’Eivissa, Josep Marí Ribas, se habían mostrado contrarios a la construcción de una cuarta planta desalinizadora, pero favorables a incrementar la capacidad de las tres existentes, teniendo en cuenta que están conectadas entre ellas. Ibiza rozó la capacidad de suministro el año pasado, por lo que la isla está ante una situación límite en la que cualquier imprevisto puede dejar a parte de la población sin suministro de agua. Es, por lo tanto, una medida a la que la única crítica que hacer es que llega demasiado tarde, ya que debió haberse tomado mucho antes.

Medidas complementarias.
Es evidente que los problemas de suministro de agua potable no se pueden resolver ampliando la capacidad de desalación eternamente. En este sentido, es lógico que el Govern exija a los ayuntamientos un esfuerzo todavía mayor del que han venido haciendo en la reducción de fugas en la red, intervención en la que también deberían implicarse el Govern, a través de la ecotasa, y Consell d’Eivissa, a través del Pla 5. Es inaceptable que uno de cada tres litros de agua potable se pierda por el mal estado de las tuberías. La construcción de más depósitos reguladores para poder acumular agua durante los momentos de menor demanda también es una medida que refuerza la solidez del sistema y ofrece mayores garantías a la calidad del suministro. También es lógico que el Govern haya pedido un mayor compromiso de consumo de agua desalada en los meses de menor demanda con el doble objetivo de poder amortizar las inversiones necesarias y contribuir, con una menor extracción, a la regeneración de los acuíferos.