Editorial

Un alcalde que avergüenza a su ciudad

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El alcalde de Eivissa, el socialista Rafa Ruiz, se encaró en la tarde del lunes con un comerciante de la ciudad, a quien recriminó, sin venir a cuento y de forma airada, sus críticas en las redes sociales. Como es habitual en estos casos, las versiones de Joan Tur, propietario del establecimento Discos Delta, y las del primer edil difieren en algunos detalles que, no obstante, no alteran la esencia de un encontronazo propiciado equivocadamente por el alcalde. Es un episodio lamentable que avergüenza a una ciudad que no merece que su principal servidor público se enfrente a un vecino y mucho menos por críticas a un gobiern u otro. Cualquier ciudadano tiene derecho a expresar su descontento con la gestión de cualquier gobierno, máxime si éste le da tantos argumentos como el de Pedro Sánchez en la gestión de la pandemia.

El alcalde no debe pedir explicaciones.
De lo que no hay duda es que el alcalde le pidió explicaciones no solo una vez sino dos, algo inaceptable y bochornoso. Según relató una testigo presencial del incidente a Periódico de Ibiza y Formentera, la intervención del alcalde fue tan «acalorada» que vecinos llegaron a salir al balcón para interesarse por lo que estaba pasando en la calle.

«Ten cuidado con lo que dices en las redes».
El alcalde se trató de disculpar ayer, tanto en redes como en una conversación telefónica con Joan Tur, lo que supone reconocer que su reacción fue del todo inapropiada. Tanto que le llegó a decir en tono amenazante a Joan Tur, según el relato de la testigo presencial, que «ten cuidado con lo que dices en las redes sociales», un espacio en el que cada uno puede expresarse libremente. Rafa Ruiz debe respetar más a los ciudadanos a los que representa, tanto si le han votado como si no, y moderar sus formas porque representa a una institución cuyo prestigio queda en entredicho con reacciones como ésta. Todo el mundo comete errores en alguna ocasión y es evidente que, en este caso, el alcalde de la ciudad ha cometido uno tan grave que le desacredita para estar al frente de una institución que representa a todos los ciudadanos de Eivissa. Obviamente, no debe repetirse en el futuro.