Editorial

El turismo merece más del Gobierno y la UE

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Habrá temporada turística este verano, aunque todavía es pronto para conocer la evolución de la misma. Al lógico desconocimiento de la respuesta de los mercados emisores en un momento de alta incertidumbre, cabe sumar las dudas que genera un factor determinante: la falta de un plan efectivo para la reactivación turística tanto del Gobierno de España como de la Unión Europea. En las últimas semanas se han ido conociendo algunas propuestas encaminadas a garantizar una cierta actividad económica, fundamental en Ibiza y Formentera, dada la dependencia del sector que tiene la economía de las Pitiusas.

Plan piloto y corredores entre regiones.
En esta línea, el Govern ha planteado de forma acertada al Gobierno un plan piloto para empezar a acoger visitantes venidos desde Alemania el mes de junio. Los efectos de dicho programa serían positivos de cara a la reactivación de la economía y, en consecuencia, a la reincorporación de los trabajadores a sus puestos de trabajo, y también en materia de promoción y difusión de unos destinos seguros en un momento en el que se prevé una feroz competencia. Urge una respuesta del Ejecutivo de Pedro Sánchez para que autoridades y sector turístico puedan ejecutar dicho programa con las máximas garantías de éxito.

Promoción turística.
El establecimiento de corredores entre regiones europeas con una incidencia del Covid-19 similar también merece ser tenido en cuenta como una opción válida para generar confianza en el turista. La realización de test rápidos, u otro tipo de análisis, también está sobre la mesa, pero no se ha concretado todavía. Todas estas incertidumbres están generando una barreras adicionales a la pandemia que dificultan aún más el inicio de la actividad y retrasan la puesta en marcha de las campañas de promoción turística, para las que, más que nunca, será imprescindible la colaboración público privada. La importancia cuantitativa y cualitativa del sector merecen una mayor atención y diligencia por parte del Gobierno y de las autoridades europeas que deben hacer un esfuerzo para generar certidumbre en lugar de las dudas actuales.