Editorial

Plan de ayudas improvisado e insuficiente

Ibiza |

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La presidenta del Govern, Francina Armengol, reaccionó ayer a la contundente protesta del sector de bares y restaurantes con un plan de ayudas que, al margen de la propaganda habitual, resulta totalmente insuficiente ante la catastrófica situación económica que ha provocado la crisis sanitaria. Seguramente, dicho plan no se hubiese ni presentado sin la manifestación de dueños y trabajadores de bares y restaurantes que reunió a 4.000 personas el martes en Palma, a pesar de no estar autorizada la convocatoria. El plan solo tiene aspecto positivo: es un primer paso.

Un reparto sin lógica.
Es insuficiente porque con 1.500 euros al mes por negocio apenas se podrá afrontar el agujero que ha provocado el covid19 en los sectores más castigados. Sorprende, por ejemplo, que se conceda la misma ayuda para todos los negocios. Da igual si es un bar con dos trabajadores o un restaurante con 20 empleados. Todos recibirán 1.500 euros al mes. Evidentemente, no tiene ninguna lógica. Además, la línea de préstamos anunciados por Armengol no son ayudas, sino créditos y como tal hay que devolverlos. Ahora se necesitan ayudas directas, no más deudas.

El papel de los consells.
Tampoco parece coherente que los consells deban aportar la mitad de las ayudas directas porque el Consell d’Eivissa no tiene el mismo presupuesto que el Govern, ni tampoco su capacidad de endeudamiento. En el caso de Ibiza, por ejemplo, el Consell aportará 2.355.000 millones ya que el 15,7 por ciento de los negocios afectados está en la isla. Además, el Consell d’Eivissa se encargará de la tramitación de las ayudas, lo que colapsará la institución y provocará un alud de protestas. Tampoco está claro el papel de los ayuntamientos, cuyas ayudas dependerán de la disponibilidad económica de cada uno, pero en cambio el Gobierno central no aportará ni un euro. Debería ser la administración que más aportase con la gran inyección económica que recibirá de la UE. El plan se anunció sin una negociación con consells y ayuntamientos. Se trata claramente de una imposición.

Una propuesta improvisada.
El plan de Armengol ha sido una propuesta hecha deprisa y corriendo, además de improvisada. Porque, como ha reconocido el propio PSOE balear, el Govern no supo calibrar la magnitud del problema que padecen bares y restaurantes hasta la protesta de hace unos días. Es imposible hacer un plan en 48 horas que cumpla con las expectativas de empresarios y trabajadores, que ya han dicho que es totalmente insuficiente.

Un Plan de Reactivación inútil.
No sabemos a qué se han dedicado durante meses las reuniones del Plan de Reactivación Económica, pero parece claro que no han aprovechado ni un minuto para resolver los problemas reales de empresarios y trabajadores. Había que ser ciego para no ver el drama que vivía el sector de la restauración desde hace meses. Por desgracia, se ha perdido demasiado tiempo en dar palos de ciego a nivel sanitario y también económico. Lamentablemente el Govern llamado progresista no ha sido sensible a los problemas de miles de personas ni está dando la talla ante la grave crisis que viven la mayoría de sus ciudadanos, ya que se ha limitado a reclamar y a aplaudir los imprescindibles pero insuficientes ERTE aprobados por el Gobierno. El Govern debe reclamar la implicación del Gobierno y revisar su presupuesto para aportar más ayudas directas.