Déficit crónico de personal sanitario en las Pitiusas

Ibiza |

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Los profesionales sanitarios de Ibiza están llegando al límite por la crisis sanitaria derivada del coronavirus. Están extenuados, doblan turnos y hacen coberturas extraordinarias fuera de sus servicios para atender a pacientes con coronavirus. El sindicato médico Simebal ha sido muy claro: Can Misses está pasando por su peor momento desde que se inaugurara hace 40 años. O, en otras palabras, muchos pacientes para pocos médicos y enfermeras. El colapso es tal que esta semana se han empezado a derivar pacientes críticos a la UCI de Son Espases porque no hay profesionales suficientes para aumentar las camas de críticos en Can Misses. A esto se suma el elevado número de contagios entre profesionales sanitarios, lo que agrava el problema.

Problema histórico.
La falta de personal sanitario no es algo nuevo, por desgracia, en las Pitiusas. Lo mismo ocurre con perfiles profesionales como policías, guardias civiles y relacionados con la administración de Justicia: Ibiza y Formentera no resultan atractivas por el alto precio de la vivienda y del coste de vida. En el caso de la sanidad, la pandemia mundial de coronavirus ha sacado a relucir uno de los problemas históricos en Ibiza y Formentera y es la falta de médicos, algo que las administraciones de todos los colores políticos no han sabido resolver a lo largo de los años.

Propuestas y reacción.
Desde Simebal piden a los responsables públicos que sean valientes y tomen medidas urgentes para empezar a corregir este problema histórico. Proponen que se convoquen oposiciones cada dos años, además de equiparar la indemnización por residencia con las Islas Canarias, algo que no sucede actualmente. También piden que se tenga en cuenta el IPC balear, que es más alto, a la hora de actualizar la atención continuada. No hay nada como un baño de realidad para reaccionar y empezar a buscar soluciones. Todas las administraciones, en especial el Govern y el Gobierno central, deben atender esta petición de auxilio de los médicos y, por extensión, de los profesionales sanitarios porque no pueden más.