No nos preocupemos del todo, nuestros hijos e hijas tendrán problemas para cultivar la mente pero más posibilidades para cultivar el cuerpo, sobretodo para aquellos que practican el deporte rey. | Pixabay

Parece ser que ni Papá Noel ni los Reyes Magos traerán a Vila el nuevo Instituto, con los 50.000€ que el Govern Balear tiene presupuestado para este asunto, en el año 2022 se intuye que no da ni para poner la primera piedra. Pero no todo es carbón, lo que si perece que llegará al municipio de Eivissa será la inversión para un nuevo campo de fútbol. No nos preocupemos del todo, nuestros hijos e hijas tendrán problemas para cultivar la mente pero más posibilidades para cultivar el cuerpo, sobretodo para aquellos que practican el deporte rey. Es verdad que la comparación puede tener un tinte demagógico pero es evidente que es más fácil abordar los problemas del fútbol que los problemas educativos.

La primera vez que recuerdo que se habló públicamente del Instituto de Can Cantó fue en 2019, incluso la entonces Ministra Beatriz Corredor rodeada de otros políticos visito el lugar para anunciar su futura construcción. Más de 3 años después los avances no son observables y como pronto se podrá comenzar a construir en el año 2023. Es decir, como mínimo otro año más de espera. Para que nos podamos hacer una idea de la carencia de infraestructuras educativas de secundaría, en el municipio de Vila, el último Instituto que se construyó fue el de Sa Colomina en el año 2001, han pasado más de 20 años y un aumento considerable de la población de 34.000 a 50.000 residentes. Como dato curioso en su inauguración ya se mencionó que con este no iba a ser suficiente.

La verdad es que desconozco los problemas que tiene el fútbol pero intuyo que la falta de terrenos de juego será una de sus principales debilidades. Si preguntas a cualquier entrenador te dirá que el éxito del deportista se basa en gran medida en los medios y las infraestructuras que tiene para entrenar y desarrollar su actividad. De la misma forma que en el deporte, la actividad pedagógica se debe abordar inicialmente con espacios e infraestructuras adecuadas como base para su éxito, la masificación de los centros, la carencia de aulas, la ausencia de espacios polivalentes, etc. son sin duda parte de los factores que nos sitúan como uno de los territorios con mayor fracaso escolar del estado. Los problemas de infraestructuras educativas de secundaría, también en menor medida en primaria, son más que reconocibles e incluso más acrecentados y evidentes tras las medidas del Covid-19, siendo el alumnado quien sufre sus consecuencias.

Reconozco que las carencias de infraestructuras educativas no ocupan tanto interés como la falta de campos de fútbol, al final la polis es el reflejo de las prioridades de sus dirigentes. Me comprometo que en el próximo articulo volveré a centrarme en mis asuntos de la educación en familia, ya que en esta ocasión no he podido resistir la frustración de ver como seguimos sin construir infraestructuras educativas tan necesarias para la ciudad.

ivancastroconsulta@gmail.com