Uno de los dos cardiólogos que integran el servicio del hospital Can Misses, Joaquín Seguí, reconoció ayer que hace falta más personal de cardiología en el centro. En concreto, el especialista explicó que sería necesario duplicar el número de facultativos en este servicio y aumentarlo de los dos que hay actualmente a cuatro. De hecho, la dirección de Can Misses espera en las próximas fechas la incorporación de un nuevo cardiólogo.
Seguí compareció ante los medios de comunicación junto con el gerente del Area de Salud de Eivissa y Formentera, Julio Villar, y el director médico del centro, Antoni Cuñat, para ofrecer la versión del centro sanitario en lo que respecta a la polémica suscitada en torno a las acusaciones vertidas por el médico Alberto Sanagustín contra el hospital.
Diagnóstico
Sanagustín, facultativo y ex gerente del Centro de Salud de es Viver, declaró a principios de semana a la prensa local que el hospital ibicenco había puesto en riesgo su vida por un mal diagnóstico.
En un primer momento, desde el Area de Salud eludieron hacer declaraciones a los medios de comunicación sobre esta cuestión. Ahora, y una vez «evaluados los hechos en profundidad y con la opinión de todas las partes implicadas», desde el hospital afirmaron que a Sanagustín se le trató «de forma correcta y como un paciente más».Este último aspecto es, precisamente, lo que, a juicio de la dirección del centro sanitario público, «ha podido afectar» a Alberto Sanagustín «y llevarle a hacer unas declaraciones fuera de tono y poniendo en duda de forma injustificada a profesionales con una trayectoria impecable».

Seguí: «se actuó según el protocolo establecido para estas situaciones»

Joaquín Seguí, compañero del cardiólogo que trató el caso de Sanagustín, explicó que, en el caso del facultativo que ha efectuado esta denuncia, se actuó «según el protocolo establecido». «Deseamos que el doctor Sanagustín se recupere lo más pronto posible, tanto a nivel físico como emocional, y pueda reincorporarse al trabajo lo antes posible», deseó Julio Villar.
La gerencia del centro quiso enviar un mensaje de «tranquilidad» a todos los ciudadanos de Eivissa y Formentera. Pese a esto, reconocieron las «carencias» que padece el hospital en materia de efectivos.