Salvador Roig denunció ayer el aumento de volumetría del Parador.

En los últimos días se ha generado un importante debate sobre la forma en la que se tienen que conservar e integrar los restos arqueológicos aparecidos en las obras del Castillo en el futuro Parador. Los muros fenicios y el templo romano encontrados constituyen los primeros vestigios de vida en la ciudad y son muchos los que reclaman un respeto máximo hacia ellos. El problema es que esto puede elevar de forma importante el presupuesto del Parador, tal y como advirtió el director de obra en los últimos días.

El presidente del Institut d'Estudis Eivissencs (IEE), Marià Serra, que es también miembro de la ponencia técnica de la comisión de patrimonio del Consell que debe decidir sobre el futuro de los restos, explicó ayer que tanto Turespaña (impulsora de las obras) como todos los miembros de la ponencia coinciden en que los restos se tienen que conservar y que se tiene que seguir excavando. Pese a ello, matizó que los deseos a veces no se pueden hacer realidad, por lo que habrá que ver lo que dicen los técnicos. «Lo primero es saber qué hay allí, hay que seguir excavando hasta llegar a la base», indicó Serra respecto al templo romano, un asunto en el que cree que hay que agotar todas las posibilidades para no dañar el hallazgo. Hay que recordar que ya se han instalado micropilotes encima del templo porque la dirección de la obra considera que es la única posibilidad para cimentar las futuras arcadas del patio del Gobernador, que fueron derribadas hace años.

Sin coartadas

El presidente del IEE indicó que muchas veces todo se reduce a cuestiones económicas porque, en lugares como Barcelona, se ha podido conjugar la construcción con la conservación de los restos porque se ha buscado financiación adicional. «Lo que no se tiene que admitir es que un posible retraso en las obras sea una coartada», añadió Serra, que cree que estos hallazgos tienen que integrarse en el Parador para poder ser visitados por todos los ibicencos.

El arquitecto director de la obra del Parador, explicó esta semana que hay que ver qué se prioriza, si la reconstrucción de la arquería del patio o los restos encontrados ahora, ya que la zona del templo tiene que servir de soporte. Sin embargo, Serra no cree que haya que elegir entre las arcadas y el templo romano, porque piensa que hay solución técnica para hacer ambas cosas y todo se reduce a una cuestión de presupuesto.

El arquitecto Salvador Roig no ha podido ver el templo romano, pero es partidario de integrarlo en la edificación y, si no fuera posible, cree que lo mejor sería que en este lugar no se construyera. «Se tiene que priorizar la conservación de estos restos in situ», explicó Roig, que indicó que es «alucinante» que se hayan instalado ya micropilotes encima. Asimismo, opinó que convertir el Castillo en Parador ha sido un error, porque se privatizará cuando hubiera sido mucho mejor que fuera sede del Museu Arqueològic.

Desde el GEN esperarán a ver qué resolución toma el Consell, pero también abogan por la máxima conservación de los restos arqueológicos encontrados.

El blog especializado en patrimonio eivissa.wordpress.com, que escribe Juan Pacheco, advierte a algunos miembros de la comisión de patrimonio del Consell que no falten a ninguna reunión para que no vuelva a ocurrir lo que pasó con los restos encontrados en el caballero de Santa Bárbara, también en el Castillo. Según este blog, se aprovechó la ausencia de Serra y del director general de Patrimoni para autorizar la colocación de unos pilares. «Si los políticos hacen oídos sordos a la ponencia técnica arderá Troya», advierte.

Denuncian que los cambios en la silueta son «ilegales»

El arquitecto Salvador Roig ha presentado un escrito en el Consell en el que solicita que se inspeccionen las obras del Parador para ver si se adecúan a la normativa. Si no es así, pide que se paralicen los trabajos. Según Roig, a simple vista se puede apreciar que «se ha añadido una planta que no estaba» y esto ha modificado la silueta y el perfil del Castillo y de todo el conjunto histórico. Recordó que tanto el Castillo como muchos otros edificios que forman parte de Dalt Vila están declarados como Bien de Interés Cultural (BIC) y las restricciones para su modificación por ley «son máximas». «Los cambios en la silueta están absolutamente prohibidos, se ha aumentado la volumetría y eso también está prohibido», explicó Roig, que indicó que también se incumple el Plan Especial de Protección y Reforma Interior (Pepri) porque éste dice que las nuevas edificaciones se tienen que hacer sin modificar la silueta del Castillo.

El arquitecto también denunció que el aparcamiento subterráneo previsto en el Soto no se debería permitir, porque el Pepri contempla esta zona como espacio natural donde no se puede construir ni hacer movimientos de tierras. Asimismo, el Pepri dice que, antes de hacer el proyecto, se tiene que hacer la excavación arqueológica y luego adaptar el proyecto a lo que haya salido y no al revés. «La Administración tendría que dar ejemplo, porque luego cualquier propietario pone una ventana en Dalt Vila y le multan», añadió Roig, que también critica que los restos encontrados en el solar del nuevo hospital no se hayan integrado.

VISITA. Los miembros de la ponencia técnica de la comisión de patrimonio del Consell que deben decidir sobre cómo se integran los restos en el Parador visitarán el martes las obras para emitir una opinión. Su veredicto será luego aprobado por la comisión política.

PERFIL. Roig ha denunciado ante el Consell que se ha añadido una planta al Castillo y se ha modificado el perfil de Dalt Vila, lo que considera ilegal. El arquitecto responsable de la obra indicó que sólo se ha cambiado el tipo de cubierta de algunos edificios, lo que genera un efecto visual diferente. Los mapas consultados por este periódico indican que en algunos puntos se ha subido un metro