Dos inmigrantes esperan en el centro de salud de Son Gotleu. | E. CANYELLES

Los grupos de la oposición PSIB y PSM-IV-ExM pidieron ayer al Govern que dé de alta las tarjetas sanitarias que dio de baja el pasado día 1 de septiembre y que afectan a inmigrantes sin papeles.

La portavoz adjunta del PSM-IV-ExM en el Parlament, Fina Santiago, afirmó que es necesario «garantizar una sanidad universa, tal y como establece el Estatut d´Autonomia de Balears».

Santiago indicó, en los pasillos del Parlament, que dando de alta las tarjetas sanitarias se dará cumplimiento al auto del Tribunal Constitucional que permite al País Vasco seguir facilitando la tarjeta sanitaria a los inmigrantes que se encuentran en situación irregular.

Por su parte el portavoz adjunto del PSIB en el Parlament, Vicenç Thomàs, exigió a Sansaloni dar «marcha atrás» con esta medida «injusta».

«El derecho a la salud está por encima de un presunto ahorro económico», ya que está ligado a la condición de ciudadano y reflejado en el Estatut d´Autonomia, indicó Thomàs.

Sindicatos

Los sindicatos también piden al Govern que vuelva a entregar la tarjeta sanitaria a las personas a las que se les retiró el 1 de septiembre. Desde CCOO calificaron de «éxito» del estado social y de derecho el auto del TC. La secretaria de Política Social, Inmigración y Cooperación de CCOO, Eva Cerdeiriña afirmó ayer que Balears ha sido «pionera en la eliminación de éste derecho» a los inmigrantes sin papeles.