El III Encuentro de Agentes Sociales de Eivissa y Formentera se celebró ayer en la sede de Cáritas Eivissa. Foto: DANIEL ESPINOSA

Los servicios sociales elaborarán un censo de personas con dificultades para encontrar una vivienda. Esta es una de las conclusiones del III Encuentro de Agentes de laAcción Social de Eivissa y Formentera, organizado ayer en la sede de Cáritas, durante la sesión conjunta de trabajo con la Mesa contra la Exclusión en la que se dieron conocer los problemas sociales más acuciantes y ofrecieron soluciones para tratar de corregir las desigualdades.

Las dificultades de encontrar un alojamiento «son un factor de exclusión, muchas personas no pueden acceder a la vivienda; los ingresos son insuficientes para alquileres y abusivos, hay problemas con los empadronamientos y no hay una bolsa de la vivienda social», dijo ayer Maite Barchín, trabajadora social de Cáritas.

A través de este encuentro se ha puesto en marcha un estudio que realizarán todos los servicios sociales de la isla para cuantificar «con números reales esta problemática para poder llevar acabo propuestas concretas», añadió. Cáritas coordinará este estudio y «de enero a marzo del año que viene vamos a analizar los datos y veremos qué se puede iniciar». Barchín subrayó las dificultades que tienen incluso las personas con una nómina para mantener una vivienda, «con sueldos de mil euros y con un alquiler de 750 euros al mes».

Entre las posible soluciones que se han abordado en este encuentro figura la de potenciar las rebajas fiscales con un registro del uso que se dan a las viviendas, «que se pueda dar una fiscalidad distinta y favorecedora para acabar con los fines especulativos de la vivienda».

De hecho, entre los colectivos presentes a este encuentro figura Médicos delMundo que trabaja con mujeres que se dedican a la prostitución. «Sus principales problemas son la vivienda y el empleo»

Respecto a las personas sin hogar, recordaron que el proyecto del centro de baja exigencia se ha vuelto a reactivar y disponen del albergue municipal, aunque este recurso está prácticamente saturado y no dispone de plazas. A este encuentro asistieron más de una veintena de agentes sociales más los componentes de las mesa de la exclusión y Guillermo Fernández, del equipo Foessa de Cáritas Española.

LA NOTA

700 personas en busca de un trabajo

Al problema de la vivienda se suma la de un trabajo bien remunerado. La precariedad laboral es otro de los problemas que abordaron los trabajadores de los servicios sociales que acudieron a esta puesta en común en la sede de Cáritas. Sólo el servicio de orientación laboral de Cáritas ha atendido a 700 personas a lo largo de este año, de las que unas 80 se han insertado laboralmente, aunque predomina la precariedad laboral. “Muchos son temporales y las empresas hacen contratos de media jornada, pero al final se acaba trabajando a jornada completa”, comenta Maite Barchín. “Hay mucha precariedad de trabajos pobres”, destaca.