Un grupo de trabajadores sociales y psicólogos realizarán un diagnóstico de las familias que viven en sa Penya. Un ‘mediador’ de la Fundación Secretariado Gitano podría asesorar en el modo de hacer los desalojos.

La cuenta atrás para que comience el enésimo intento por recuperar el degradado barrio de sa Penya ya ha empezado. Los tribunales dieron al Ayuntamiento de Vila cuatro meses para desalojar las viviendas ocupadas y, desde entonces, los planes para ejecutar la delicada operación y garantizar que las casas no vuelvan a habitarse se mantienen en el más absoluto secreto por parte del equipo de gobierno municipal. Los únicos datos que se conocen es que el consistorio se reunirá con el comisario de la Policía Nacional en breve para coordinar la operación y que pedirán asesoramiento a la Fundación Secretariado Gitano (FSG) de Madrid a la hora de tratar de reubicar al colectivo gitano que habita mayoritariamente en este barrio.

El Secretariado Gitano es una entidad social intercultural sin ánimo de lucro que presta servicios para el desarrollo de la comunidad gitana desde los años 60. Durante todo este tiempo ha colaborado con diferentes instituciones para rehabilitar barrios degradados y en la erradicación de varios poblados chabolistas. La primera experiencia para ayudar al realojamiento de personas se produjo en 1999 en Madrid aunque, a lo largo de estos años, se ha trasladado a otras comunidades como Asturias, Navarra, Murcia, Galicia, Andalucía o Castilla y León.

Ejemplo a seguir

Entre todos los proyectos con los que ha trabajado, el que mejores resultados ha tenido ha sido el llevado a cabo en el barrio de Penamoa, el poblado chabolista más peligroso de La Coruña donde malvivían más de 140 familias y que, después de tres décadas y varios planes sociales, se ha convertido en un tranquilo barrio residencial con varias zonas verdes donde la gente suele practicar deporte.

En los años 80, se instaló un asentamiento chabolista en Penamoa que acabó convirtiendo el barrio en un infierno donde la droga y la delincuencia campaban a sus anchas. Los vecinos que residían allí anteriormente plantaron cara a este colectivo y durante años se manifestaron contra ellos hasta que se planteó una solución a la situación del barrio con el proyecto de construcción de la Tercera Ronda.

El proceso no fue fácil. En 2014 la Fundación Secretariado Gitano y el Ayuntamiento de La Coruña dieron por finalizado el proyecto de realojo de las familias chabolistas tras seis años de intenso trabajo. Pasado ese tiempo, el 80 por ciento de esas familias pudieron instalarse en otra vivienda y el porcentaje restante buscó otra salida.

La transformación de este barrio estuvo liderada por la concejalía de Servicios Sociales de La Coruña, que puso en marcha un equipo de trabajo público-privado en el que participaron la Policía Local, los servicios de Urbanismo y dos entidades sociales: la Asociación Antonio Noche y la Fundación Secretariado Gitano que tuvieron un papel activo durante todo el proyecto.

Tras el realojo de las familias, este equipo de trabajo puso en marcha también un programa de formación y empleo dirigido al colectivo gitano que consiguió 42 contratos de trabajo y formó a otras 79, según datos proporcionados por la FSG.

El Ayuntamiento de Vila ha puesto el foco en estas experiencias anteriores para llevar a cabo la revitalización de sa Penya, un proyecto enquistado en el tiempo que, hasta el momento, nadie ha conseguido llevar a cabo.

LA NOTA

Un primer contacto entre el Ayuntamiento de Vila y el Secretariado Gitano

El Ayuntamiento de Vila ha mantenido un primer contacto con los responsables de la Fundación Secretariado gitano sobre un posible proyecto de realojo de las familias que sean obligadas a abandonar las viviendas que hasta ahora ocupan en el barrio de sa Penya.

Según señalaron fuentes de la fundación, el consistorio ibicenco “únicamente se ha puesto en contacto con nosotros en calidad de expertos” y, por lo tanto, todavía no se ha formalizado ningún plan conjunto para abordar esta cuestión.

De ser finalmente así, señalan que desde la FSG se proporcionará “asistencia técnica para orientar y llevar a cabo la mejor fórmula posible” de un largo proceso que, remarcaron, “acaba de comenzar”.

Las últimas declaraciones del concejal de Bienestar Social, Joan Ribas, sobre este tema apuntaban a que el Ayuntamiento de Vila buscaría “una solución para cada familia “ de sa Penya. Asimismo, informó que se iba a poner en marcha un equipo de trabajo formado por trabajadores sociales y psicólogos que se encargarían de visitar a cada familia para realizar un diagnóstico de la situación.