Imagen de archivo de un grupo de turistas durante un paseo cultural por la zona de Dalt Vila en la ciudad de Ibiza.

Los sindicatos UGT y CCOO afirman que para acabar con las cargas excesivas de trabajo y los abusos laborales en la hotelería y restauración en Balears «se necesitan incrementar un 20 % las plantillas», según apuntaron ayer tras finalizar la reunión que mantuvieron sus representantes con el Govern y Federación Empresarial Hotelera de Mallorca en la Conselleria de Treball.

Patronal, sindicatos y Govern acordaron crear una mesa técnica para analizar, precisamente, las condiciones de ergonomía en el sector del hostelería y tener un instrumento válido para evaluar los efectos de las cargas de trabajo en este sector.

La directora general de Treball, Isabel Castro, puntualizó que era necesario contar con una herramienta de estas característrica «para así adaptar las plantillas en cada centro de trabajo. No negamos que haya problemas, pero sí podemos decir que ha bajado la siniestralidad».

Los secretarios generales de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT y CCOO, Antonio Copete, y Silvia Montejano, respectivamente, coincidieron en señalar que la crisis económica «se llevó por delante gran parte de las plantillas y ahora, tras la recuperación, se mantienen con una mayor carga de trabajo, pese a que muchos hoteles se han modernizado y aumentado de categoría».

Patronal

La presidenta de la Federación hotelera, Maria Frontera, calificó de «positivo» el encuentro y añadió que hay que mejorar la calidad laboral con herramientas eficientes: «Los empresarios estamos dispuestos a hacer el estudio para adaptar las plantillas a la productividad de las empresas».

Frontera reconoció que la problemática es muy diferente si se trata de un hotel de ciudad o vacacional, «pero el interés de los empresarios es ofrecer la máxima calidad a los clientes y las empresas se deben de reposicionar. Las conclusiones de la mesa técnica servirán para saber el camino a seguir».

Interrogada sobre las sanciones económicas por abuso laboral, Castro explicó que «las más leves superan los 2.000 euros y las más graves pueden llegar hasta los 800.000».

Copete incidió en el hecho de que los abusos laborales y las cargas excesivas de trabajo se centran en los departamentos de recepción, cocina, camareras de piso y camareros.

Los sindicatos puntualizan que en el sector de la restauración, que no ha firmado el convenio de hostelería de septiembre pasado, es donde «el abuso es permanente en las condiciones de trabajo». Copete afirmó que se contratan trabajadores por cuatro horas y al final llegan a doblar la jornada laboral, por lo que pidió «mano dura» al Govern.