De izquierda a derecha: Neus Marí, Paquita Ribas y José Granados durante la rueda de prensa.

El ayuntamiento de Sant Josep presentó ayer en las oficinas municipales de Sant Jordi el servicio de control y vigilancia a través de drones que utiliza la Policía Local y Protección Civil desde hace un año.

La primera teniente de alcalde, Paquita Ribas, explicó la importancia de la puesta en marcha de esta herramienta, cuya adquisición se planteó hace algo más de un año y que facilita las tareas de vigilancia y emergencias en un municipio del tamaño de Sant Josep.

Para su uso se ha formado a 4 pilotos dentro de la Policía Local y a otros 4 en el servicio de emergencias Protección Civil para poder utilizar los RPA (aeronave pilotada en remoto en sus siglas en inglés), y se ha obtenido la licencia de operador de estas aeronaves que concede la Agencia Estatal de Seguridad Aérea.

Inicio de actividad

El dron empezó a utilizarse tras los desprendimientos en los acantilados de Es Cubells del mes de agosto del año pasado. Las imágenes del dron permitieron localizar infraestructuras dañadas y zonas peligrosas. Desde entonces se han utilizado en búsqueda de desaparecidos, vigilancia de cumplimiento de normativas y control de incendios.

La concejal de Medio Ambiente y Playas, Neus Marí, manifestó que «por el simple hecho de facilitar la búsqueda de personas, ya se trata de una herramienta valiosísima». De entre los usos referentes a sus competencias destacó el control de las concesiones de playas. Indicó que con este nuevo «celador aéreo» se puede recorrer la costa del municipio y comprobar el cumplimiento normativo de todas en un solo día. Detalló además que ya se había utilizado en varios casos para comprobar denuncias.

Usos

El oficial de la Policía Local, José Granados, responsable del uso del dron, explicó que esta herramienta está destinada a cuatro funciones básicas: labores de emergencias, ya se ha utilizado en más de una ocasión para la búsqueda de desaparecidos y localización de focos de incendios; control de medio ambiente, para localizar fondeos ilegales o controlar el estado de las praderas de posidonia; control normativo, a la hora de poder comprobar de forma rápida el cumplimiento de las concesiones de costas, control de obras o localizar vertederos ilegales; colaboración con otros entes, que ya se ha hecho efectiva en labores de apoyo a Guardia Civil, Policía Local de Sant Antoni y Policía Local de Formentera.

Quiso incidir en que se trata de una herramienta complementaria a la labor del personal municipal y del uso de otros vehículos, y que sus usos están en continuo desarrollo, dado que encuentran utilidades en cada servicio puntual en que se utiliza.

El RPA que tiene el ayuntamiento puede volar a una velocidad de hasta 70 kilómetros por hora y hasta una altura de 120 metros, conforme a la regulación que establece el Real Decreto 1036/2017. Ha costado unos 2.700 euros a lo que habría que añadir la tableta digital para su control y los cursos de formación de pilotos y de radiofonista, este último necesario para entrar en el espacio aéreo del aeropuerto.