En la imagen, informadores del consulado británico ayer, en el aeropuerto de Ibiza en una jornada que se caracterizó por la tranquilidad. | Marcelo Sastre

La patronal hotelera de Ibiza y Formentera (Fehif) continúa, por el momento, evaluando las pérdidas económicas que les supondrá la quiebra del gigante mayorista Thomas Cook. Los hoteleros son conscientes de que será una cifra importante ya que están incluidos los contratos de esta temporada alta, pero lo que les preocupa aún más son las plazas aéreas que han quedado en el aire de cara a la temporada que viene. «En Ibiza hace años que estamos reduciendo la dependencia de los mayoristas. Es una situación que aún estamos asimilando porque nadie se esperaba que se resolviera así. Estamos viendo qué se puede hacer y cómo lo podemos afrontar porque no es sólo la gestión de plazas hoteleras sino que tenía una aerolínea y esto es lo que nos preocupa, que se pierdan plazas aéreas. Necesitamos conectividad en la isla», expresó Ana Gordillo Costa, presidenta de los hoteleros pitiusos quien recordó que el año pasado Thomas Cook trajo en su aerolínea a 98.421 pasajeros a Ibiza y desde mayo de este año a diciembre estaban previstos un total de 61.000 pasajeros de los que un total de 10.000 se han visto afectados por la quiebra.

La presidenta de los hoteleros pitiusos desconoce el total de plazas que Thomas Cook Airlines tenía programadas para 2020, aunque hay consultoras que hacen sus propias estimaciones. En este sentido, la empresa Mabrian calcula que el mayorista tenía programadas entre enero y agosto del año que viene un total de 40.600 plazas aéreas. «Estamos mirando posibilidades y nuestra perspectiva está puesta en el año que viene; tenemos que trabajar codo con codo con la administración para reconducir esta situación y no quedarnos atrás ya que Ibiza necesita estas plazas que han quedado en el aire», precisó.

En este sentido, previsiblemente las plazas aéreas que Thomas Cook tenía programadas para la temporada 2020 serán reabsorbidas por otros mayoristas: «Es lo lógico, que se las queden otras aerolíneas o mayoristas, pero son estas aerolíneas y turoperadores quienes decidirán dónde se llevan estas plazas que han quedado en el aire y ahí es donde está la negociación y hay que estar encima porque si no se las podrían quedar otros destinos, como Turquía o Canarias, que ya ha anunciado que rebajará las tasas aeroportuarias y, además, no tiene impuesto al turismo». Gordillo insiste en que no hay que dejar este tema de lado y se debe trabajar de manera conjunta con las administraciones: «Hay que trabajar para que no se pierdan las plazas de 2020; es lo más prioritario y lo más importante, que no se vayan a otros destinos».

Sobre si la quiebra afectará a la ocupación de la presente temporada baja, la representante de los hoteleros pitiusos afirmó que sí que se podría «resentir». «Esperemos que no afecte mucho, aunque casi seguro que tendrá incidencia en octubre», precisó Gordillo ya que en los meses de temporada baja se suele trabajar más con mayoristas.

Noticias relacionadas

EL APUNTE

El Govern contactará con mayoristas para cubrir el vacío

El conseller de Mobilitat i Vivenda, Marc Pons, explicó ayer que iniciará una ronda de contactos con distintas compañías aéreas y turoperadores con el objetivo de que ocupen el espacio dejado por Thomas Cook-Reino Unido de cara a las temporadas media y alta.

Pons hizo este anuncio en la primera reunión de la Comisión de coordinación del aeropuerto de Palma, un órgano que permite a las instituciones autonómicas, insulares y locales participar en la gestión del aeropuerto, como un paso inicial hacia una cogestión, según informaron ayer desde el Govern.

Por su parte, el presidente del Parlament, Vicenç Thomàs, reconoció ayer en su visita a Ibiza que la quiebra de Thomas Cook es «un problema importante para la Comunidad Autónoma» porque «afecta al principal sector económico», añadiendo que el cese afecta a las Islas como destino turístico y que hay que «afrontar este problema entre todos»