Caminando por la historia de la ciudad de Ibiza

Luis Ruiz Val conduce una visita guíada por distintos lugares en el marco de las Jornades d’estudis locals sobre memòria històrica

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Una quincena de personas siguieron atentamente las indicaciones de Luis Ruiz Val por lugares emblemáticos de el Paseo Vara de Rey, La Marina o Dalt Vila.

Una quincena de personas siguieron atentamente las indicaciones de Luis Ruiz Val por lugares emblemáticos de el Paseo Vara de Rey, La Marina o Dalt Vila.

07-11-2019 | DANIEL ESPINOSA

Una quincena de personas participaron ayer por la mañana en una visita guíada que condujo el presidente del Forum per la memoria, Luis Ruiz Val, por distintos lugares emblemáticos e históricos de la ciudad de Ibiza. La actividad estaba incluída dentro de la primera edición de las Jornades d’estudis locals sobre memòria històrica que organiza el Arxiu Històric d’Eivissa i Formentera y se complementó con otra visita unas horas más tarde al Cementiri Vell de Ibiza junto a la directora de las excavaciones Aranzadi, Almudena García-Rubio.

Según explicó el guía, antes del comienzo de la ruta, el inicio de todo se remonta a un trabajo que realizaron algunos historiadores ibicencos, entre ellos Neus Escandell, presente en la visita, sobre algunos lugares de Dalt Vila, el Paseo Vara de Rey o el barrio de la Marina que tuvieron especial importancia durante la época de la República, la dictadura de Primo de Rivera o la Guerra Civil.

Foto: Daniel Espinosa.

En este sentido, Ruiz Val aseguró que la ruta tenía dos objetivos claros. Por un lado, dar a conocer esos lugares o edificios «por los que seguramente hemos pasado cientos de veces en nuestro día a día sin reparar en la importancia histórica que tienen» y por otro, «dar el merecido homenaje que se merecen muchos familiares de gente represaliada que estaba involucrada sindical o políticamente sin que sus familiares lo supieran».

Comienzo en Can Ventosa

El recorrido comenzó en lo que actualmente es el Espai Cultural Can Ventosa donde desde 1925 hubo una fábrica textil inaugurada ese mismo año como heredera de un taller inaugurado en 1876 por la familia catalana Ventosa. Según Ruiz Val se dedicaba a la elaboración de calcetería para el grupo catalán de Calcetines Ibérica que exportaba el producto fuera de la isla y «durante la Segunda República vivió momentos muy convulsos amenazando incluso varias veces la empresa con el cierre». Incluso, en julio de 1936, justo unos días antes del alzamiento militar, sus trabajadoras, adscritas a la Unión Obrera Femenina de la UGT protagonizaron una huelga que fue secundada por los demás sindicatos y que paralizó prácticamente toda la isla.

Foto: Daniel Espinosa.

Finalmente, la fábrica acabó cerrando en 1956 y la maquinaria fue trasladada a Mallorca, donde la empresa disponía de otra fábrica. En febrero de 1958 el ejército compró el edificio y lo destinó a servicios de intendencia y treinta años después, en 1989 el edificio fue adquirido por el Ayuntamiento de Ibiza quien lo convirtió en mayo de 1995 en el Espai Cultural Can Ventosa.

Sa Graduada, primera escuela unitaria
Otro de los lugares que visitó la comitiva fue la escuela Sa Graduada que, según el guía, fue «la primera escuela pública no unitaria de las Pitiusas». El proceso para obtener la autorización y la financiación del proyecto de construcción fue largo y difícil con aplazamientos y modificaciones aunque el Ayuntamiento de Ibiza contó con el apoyo del inspector Joan Capó, de políticos y personas de relevancia social como los maestros

Joaquim Gadea Fernández, Emília Noya Casanova y Antoni Albert i Nieto.
Los trabajos de edificación comenzaron en 1929 en unos solares de l’ Hort del Bisbe pero con la construcción de los cimientos se agotó el presupuesto. En noviembre de 1931 se publicó una orden ministerial para aprobar la construcción de un edificio de nueva planta con seis secciones para niños, con un presupuesto de 153.605 pesetas pero de nuevo se retrasaron las obras por la incapacidad del Ayuntamiento de asumir el pago de depósito que exigía el Estado. En 1934, se volvieron a poner en marcha las gestiones para la construcción del edificio, con la ampliación del proyecto inicial en dos grados más llegándose a 9 grados y 18 aulas. Los planos definitivos fueron de Guillem Forteza Piña y las obras las ganó Bartolomé Ferrer. Afortunadamente, en julio de 1936, el edificio estaba prácticamente finalizado y listo para ser inaugurado.

Foto: Daniel Espinosa.

Sin embargo, fue ocupado durante la Guerra Civil por el ejército, que lo destinó a tareas de intendencia hasta 1950. Después, durante la etapa franquista Sa Graduada recibió el nombre de Colegio Nacional José Antonio estando dividido en dos secciones, los niños que ocupaban las aulas del primer piso y las niñas que estaban en la planta baja.

Otros lugares emblemáticos

Otros lugares que se recordaron ayer fueron el Club Nàutic d’Eivissa, que inauguró su actual sede en el año 1932; la Biblioteca de la Caixa de Pensions; el Cine Serra; el Paseo Vara de Rey donde hubo un refugio antiaéreo durante muchos años; el Gran Hotel, sede actual del Montesol; el Teatre Pereira que se inauguró en 1899 y que durante los años cuarenta del pasado siglo fue sede de Falange; un local militar que estaba situado en el carrer Bisba Azagra, y la Iglesia de Sant Elm, que quedó completamente destruida el 13 de septiembre de 1936, cuando una escuadrilla alemana de aviones Heinkel y Junkers descargó sus bombas sobre la ciudad.

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