Centinelas de los pacientes

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Ana María RIbas y Marisa Escobar, en la consulta de Neumología de Can Misses.

Ana María RIbas y Marisa Escobar, en la consulta de Neumología de Can Misses.

30-10-2019 | Daniel Espinosa


Algunos de los pacientes con una sospecha de cáncer de pulmón u otra enfermedad grave llegan asustados a la consulta de la Unidad de Diagnóstico Rápido (UDR) del Gabinete de Neumología de Consultas Externas del Hospital Can Misses y después de verlos el médico empiezan con la batería de pruebas: espirometrías, gasometrías, analíticas, electrocardiogramas, fibrobroncoscopias. Todo se hace cuesta arriba.

Las enfermeras Ana María Ribas, Marisa Escobar y la técnica en cuidados de Enfermería Yolanda Reyes se encargan de gestionar todos estos trámites burocráticos para los pacientes, sin que ellos tengan que acudir al mostrador de consultas externas con ello humanizan los cuidados y simplificar la atención sanitaria. Las tres profesionales forman parte de la Unidad de Diagnóstico Rápido (UDR) que en mayo incluyó la figura de la enfermera de alta resolución. La UDR cita a los pacientes que tienen una enfermedad potencialmente grave, como una sospecha de cáncer de pulmón o inflamatorio, y hasta que no le hacen las pruebas no se tiene un diagnóstico. Si da positivo se deriva a Oncología o a otros especialistas. Las pruebas hay que hacerlas con rapidez, para evitar la demora en el tratamiento y es aquí donde las enfermeras cobran protagonismo. «Algunas pruebas se hacen aquí y otras en Palma, con la doble insularidad de Ibiza y la triple de Formentera», añade.

«Están muy perdidos»
Un cambio de organización ha permitido que la enfermera esté presente en la consulta. «El primer día que viene el paciente le decimos que venga en ayunas para hacer la mayoría de las pruebas después de la visita médica», explica Marisa Escobar. Tras pasar por la consulta del médico se le empieza a realizar pruebas como la analítica o función respiratoria. «Si la consulta es el miércoles, el jueves ya le tenemos un hueco reservado para el Tac y el viernes le hacemos una fibrobroncoscopia y, sobre todo, nos conoce y tiene una figura de referencia», añade. Muchos son crónicos, mayores, polimedicados y a veces vienen solos, «están muy perdidos». De hecho, les facilitan su número de busca de personal de la consulta de enfermería para que llamen para cualquier cosa que necesiten: como el nombre de la prueba que le han hecho, que su hijo quiere hablar con ellas o simplemente que está preocupada. «Estos pacientes tienen prioridad para cualquier cosa que nos quieran preguntar», apostilla Ana Ribas.

La UDR de Neumología funciona desde hace años y son los neumólogos los que se hacían cargo de la consulta hasta que se acordó que lo llevaran las enfermeras. «La idea surge por un vacío o una necesidad de los pacientes para gestionar rápidamente y sin demora una serie de pruebas que le piden el primer día que acuden por primera vez a la consulta», explica Ana Ribas. La decisión de incluirlas a ella en el equipo fue por la dinámica del servicio del equipo multidisciplinar. «Las neumólogas van desbordadas de trabajo, fue una decisión de todo el equipo, de que se necesitaba una atención más personalizada», apunta Marisa.

Con la consulta de enfermera de alta resolución visibilizan la labor que realizan la enfermería. «No sólo estamos para hacer técnicas, sabemos hacer muchas más cosas, gestión de la demanda de los pacientes, humanizar los cuidados y hacer diagnósticos de enfermería según las necesidades de la salud de los pacientes. Tenemos la capacidad necesaria para hacerlo», defiende Ribas. De hecho, el trabajo de la enfermera de alta resolución forma parte de la enfermera de practica avanzada, un nuevo concepto de enfermería, que ya tiene experiencia y conocimientos, que se ocupa de la gestión.

«Se establece un vínculo»
Consiguen que muchos de sus pacientes salgan con una sonrisa y establecen unas relaciones con mucha familiaridad, si coinciden en un pasillo del hospital con ellos . «Se establece un vínculo, porque tenemos la suerte de tener una cercanía con el paciente que con el médico no tiene», , añade Marisa. Con ellas hablan de sus preocupaciones acerca de su enfermedad y les explican con un lenguaje más sencillo lo que le ha dicho el médico, «se sienten con más libertad para expresar sus dudas», dice. Reconocen que esta consulta supone más trabajo, «pero es más bonito y te llena mucho más». Inciden también en el apoyo del equipo de Neumología, que «están muy involucrados con el paciente».

A Madrid, el 28-N
Este trabajo del día a día se ha presentado como proyecto en la categoría de ‘Calidad Percibida’ para unos galardones nacionales, los Premios Enfermería en Desarrollo, donde han resultado finalistas de 274 proyectos presentados, algunos de hospitales grandes. «Somos candidatas ya nos sentimos ganadoras. Se ha visibilizado el proyecto», dice Ana Ribas, que fue la impulsora para presentarlo. «Ana está al día de todo», dice de ella Marisa, quien confiesa que recibieron con «incredulidad» la noticia de su candidatura. «Enviamos el proyecto y nos olvidamos. En octubre, nos llamaron para decirnos que éramos finalistas. Fue un shock. Al día siguiente volvimos a llamar para que nos los explicaran», recuerda. El equipo de Neumología casi al completo viaja a Madrid el próximo día 28 de este mes para el acto de entrega del premio. Se sienten orgullosas de los cambios que han logrado en el servicio, como dice Marisa, «a veces pensamos que no podemos cambiar las cosas pero de gestos pequeños se consiguen grandes cambios».

Quieren que su iniciativa se pueda extrapolar a otras especialidades en consultas externas de diagnóstico rápido de Can Misses para que las centinelas de los pacientes no sean sólo de Neumología sino todo del hospital.

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