La solidaridad trata de llegar «donde las subvenciones no llegan»

Aspanob organizó el XI Festival de Baile y Canto para dar apoyo a los niños con cáncer de Baleares

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Las actuaciones arrancaron bien temprano con una chocolatada popular y terminaron con un actuación de danza.

Las actuaciones arrancaron bien temprano con una chocolatada popular y terminaron con un actuación de danza.

Toni Planells

La Asociación de Padres de Niños con Cáncer de Baleares (Aspanob) celebró la XI edición de su Gran Festival de Canto y Baile para recaudar fondos, destinado a apoyar a los padres y madres que se ven desplazados para atender a sus hijos a causa de dicha enfermedad.

La carpa municipal de Sant Antoni acogió este domingo una jornada festiva que arrancó a las 10.30 horas de la mañana con una chocolatada popular y se prolongó hasta bien entrada la tarde con la actuación del Estudio de Danza Adrián Pineda.

«En esta ocasión hemos hecho un evento benéfico para recaudar fondos y tratar de paliar el problema de la insularidad, porque esto provoca que si tienes un hijo o hija con cáncer te tienes que desplazar a Palma y lo que ello conlleva», explicó Miquel Angel, representante de Aspanob.

Según indicó, la Asociación inició su actividad hace 33 años cuando «cuatro o cinco padres vimos el problema que tenía la gente que iba a Palma desde Ibiza, Menorca y Formentera». «Esto hace que tenga que haber una reestructuración familiar porque tienes que estar medio año en Palma, pagar un hotel, dietas, etc. Hoy la Seguridad Social cubre muchas cosas, pero estamos recaudando fondos para llegar donde las subvenciones no llegan», argumentó.

Ramón Soriano tiene una hija que actualmente tiene 19 años. Con 13 meses le diagnosticaron leucemia y cuando le comunicaron la noticia le supuso un shock. «Dijimos, ¿ahora qué hacemos? Por la enfermedad de la niña y la estructura familiar debido a lo que supone la insularidad. Nosotros tuvimos suerte y pudimos estar los dos, pero en la práctica allí solo puede estar uno de los adultos porque el otro debería trabajar; además, si tiene hermanos u otro familiar que la quiera ver es muy difícil».

En su caso tenía una pequeña empresa de la que pudo hacerse cargo su hermano, pero por la enfermedad de su hija estuvieron siete meses fuera. «Hay parejas en las que uno tiene que dejar el trabajo y si deja de entrar un sueldo, vas con el agua al cuello».

José es uno de esos finales felices, con 9 años le diagnosticaron leucemia y gracias a la ayuda de Aspanob pudo contar con el apoyo de sus familiares, a los que ayudaron con la vivienda y los desplazamientos. «Es un alto riesgo porque estas entre la vida y la muerte, pero es gratificante notar el apoyo de los tuyos. Ahí es cuando sales ganando y por eso yo estoy aquí y ahora voy a ser un futuro papá».

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