Coronavirus

Las familias de Ibiza se organizan ante el cierre de los colegios a partir del lunes

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Alumnos del CEIP Sa Blanca Dona salen del centro acompañados por sus padres.

Alumnos del CEIP Sa Blanca Dona salen del centro acompañados por sus padres.

DANIEL ESPINOSA

Las medidas drásticas y las decisiones urgentes siempre suscitan inquietud, y más cuando se llevan a cabo de un día para otro. Esto es lo que ha generado una de las últimas restricciones impulsadas por el Govern balear con el objetivo de frenar el azote acuciante del coronavirus.

Esta medida que anunció la administración autonómica el jueves consiste en cerrar el próximo lunes, y durante un periodo de dos semanas, todos los centros educativos de Ibiza y Formentera. Esta suspensión de las clases presenciales a todos los niveles formativos, desde infantil a la universidad, y también las escoletas va a condicionar la vida diaria de los ibicencos.

Sin duda, el colectivo de madres y padres es uno de los más afectados por esta suspensión. Muchos de ellos se enfrentan ahora a la problemática de la conciliación laboral y familiar. En este sentido, José Ramón destacó, mientras esperaba en el patio del CEIP Sa Blanca Dona a sus retoños, que toda medida de precaución es poca para evitar contagios.

Sin embargo, afirmó que esta noticia le ha trastocado todos los planes. «Mis padres viven fuera y no puedo dejar a mis hijos con nadie este tiempo», puntualizó.

Conciliación laboral

Cerca de él estaba Cynthia Rodríguez, madre de cuatro niños de diferentes edades. Para esta mujer trabajadora, esta cancelación inminente de las clases ha sido como un jarro de agua fría. «Trabajo todo el día, así que esta tarde me llevaré a mis hijos a Palma con mis padres», subrayó resignada.

Además, relata que, en un principio, su empresa no le ha dado facilidades para acogerse ni a las medidas de conciliación, ni a la reducción de jornada laboral. En una situación similar se encuentra el padre de una niña de 12 años que asiste al CEIP Puig d’en Valls.

«Yo soy autónomo y no puedo dejar de trabajar», señaló. Lo mismo ocurre con Clara. Esta comercial de Ibiza destaca que tendrá que dejar a la pequeña con los abuelos, aunque sea un grupo de riesgo. «No tengo otra opción. Mi marido y yo trabajamos y, de momento, no nos han dicho nada en la compañía. Sí podría acogerme al teletrabajo en parte, pero tengo visitas presenciales y a eso de momento no puedo renunciar», puntualizó. Más suerte ha tenido Maria José, madre de dos niños de cinco y 10 años. «He pedido conciliación en mi empresa y nos han permitido un poco de manga ancha; estaré tres días sin trabajar, y luego ya veré, no tengo ninguna solución ahora mismo. Sólo sé que hay que ser responsables y quedarse en casa, no me iré de vacaciones como han hecho muchos», recalcó indignada.

Alargar el cierre

Paralelamente, en el CEIP Puig d’en Valls, José, padre de un niño y empleado en un concesionario de vehículos, afirmó que es muy positiva la medida de suspender las clases. Sin embargo, apuntó que las dos semanas se quedan cortas y que se debería alargar la cuarentena por cautela.

En este sentido, desde su empresa han adoptado una medida eficaz para estos días. «Haremos un cuadrante para que los padres que tengamos hijos podamos cuidarlos y, al mismo tiempo, no dejar desatendido el comercio», indicó.

Mientras, en la puerta del CEIP Sa Blanca Dona se encuentran Benito y Susana. Ambos cuentan al medio que varios padres de la escuela han decidido adelantar la cuarentena de sus pequeños por precaución y no los han llevado al centro. Al mismo tiempo señalan que pueden cuidar personalmente de sus pequeños durante estos 15 días.

En el caso de Benito, porque trabaja durante la temporada alta en el sector de la hostelería y Susana porque es ama de casa. «Yo puedo afrontar esta situación, pero conozco a muchos padres que no pueden y no saben qué hacer», matizó Susana.

Falta de información

Un desconocimiento que comparten la mayoría de estos afectados. «Nos enteramos de todo por los medios. Desde el centro simplemente han repartido un formulario con cuatro líneas donde hablan de la suspensión de las clases», resaltó Benito. Esta falta de información está generando cierto nerviosismo entre ellos. «Sólo disponemos del contenido que suben a su página web, y no está actualizada», agregó. En esta línea, es importante señalar que los centros educativos están igual de perdidos.

Según una docente del CEIP Sa Blanca Dona, ayer por la tarde se celebraron los claustros de profesores en los colegios para abordar diferentes cuestiones; si es necesaria su asistencia a las escuelas durante los próximos días, qué programación realizarán para los alumnos o qué método emplearán para impartir sus clases vía online.

En esta línea, la profesora indicó que desde la Conselleria de Educación han enviado un informe con instrucciones de funcionamiento para estas situaciones de cuarentena que tienen que asumir los pequeños. Asimismo, de momento, a no ser que por razones sanitarias tengan que quedarse en casa, los profesores tendrán que asistir a los centros escolares en marzo. Una medida que el Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras Intersindical de baleares (STEI) rechaza.

La entidad reclama a la Consellería de Educación que el profesorado de los centros ibicencos no tenga que acudir a los colegios mientras dure la suspensión de las actividades lectivas a partir del próximo lunes día 16 de marzo.

En este sentido, ha solicitado una reunión urgente con los representantes de los trabajadores de la enseñanza para analizar y acordar las medidas más adecuadas y así contener los efectos de contagio del coronavirus. Otra entidad que reclama más información y transparencia es la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Fampa) de Ibiza. Este organismo exige respuestas al Govern. Según Pepita Costa, presidenta de la asociación, esta medida drástica va a destapar una serie de problemáticas educativas que aún no tienen contestación.

Entre ellas, si se van mantener las becas escolares o los convenios, si se va modificar el calendario de la selectividad, cómo se va articular todo el trabajo online del profesorado, qué ayudas económicas se van a destinar... Para la Fampa, son cuestiones prioritarias. «Todas las instituciones tienen su responsabilidad, y tienen que aportar soluciones», concluyó.

Por su parte desde el Govern, al preguntarles por estas cuestiones, comunicaron que «ahora mismo lo esencial es cumplir las medidas excepcionales de prevención que trasladaron a la ciudadanía el jueves por la tarde.

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Gargantua
Hace un año

NO entiendo bien la intención de esta noticia. Vivimos una situación de crísis global, un problema muy grave y parece apuntar a una culpabilización a educación por actuar. ¿En qué quedamos? Nos afecta a TODOS. Aquí lo único que agrava la situación es seguir con nuestras vidas cotidianas. Evidentemente eso genera momentos y días tensos.
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