La reunión entre los vecinos de los Don Pepe y el Ayuntamiento de Sant Josep se celebró en el CEIP Sant Jordi. | Arguiñe Escandón

El PP de Sant Josep solicitará al grupo Popular en el Parlament la presentación de una enmienda al Decreto-ley 8/2020 que abriría la puerta a poder realizar obras reparación en los apartamentos Don Pepe. La propuesta plantea una modificación en la Ley de Urbanismo de las Illes Balears (LUIB), a través de este decreto-ley, para permitir que en los edificios fuera de ordenación se puedan llevar a cabo los trabajos necesarios para preservar la seguridad de las personas o su buena conservación.

No se trata de una norma novedosa, según explicaron desde el PP, el precepto ya lo recoge la Ley de urbanismo de Cataluña en su artículos 108.2. En él se establece que «en las construcciones e instalaciones que están fuera de ordenación» se permitan «las reparaciones que exijan la salubridad pública, la seguridad de las personas o la buena conservación de dichas construcciones e instalaciones».

El texto permitiría también aquellas obras destinadas a facilitar la accesibilidad y la supresión de barreras arquitectónicas.

«En los edificios que se encuentran fuera de ordenación, como son los Don Pepe, ahora mismo no se puede llevar a cabo obra mayor. Nosotros planteamos una enmienda al Decreto-ley 8/2020 para que se pueda incluir este texto, que permita hacer obras de mantenimiento en esta clase de edificios», explicó el portavoz del PP en el plenario de Sant Josep, Javier Marí.

Subrayó que este artículo no permitiría en ningún caso obras de ampliación o de mejora y significaría dar una solución para las cien familias que viven en los apartamentos Don Pepe que «es verdad que viven en un edificio en un entorno complicado (el Parque Natural de Ses Salines), pero hay que darles una solución para esas viviendas que legalmente son suyas».

Fuentes del PP indicaron que ya estarían en conversaciones con el PSOE ibicenco para que trasladase a su grupo a nivel balear la propuesta, de modo que pudiera salir adelante la enmienda.

Ayuntamiento y vecinos

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Sant Josep al completo se reunió ayer en el CEIP Sant Jordi con los vecinos de las escaleras 1 y 2 de la urbanización Cantos Rodados «Apartamentos Don Pepe», desalojados debido a las deficiencias estructurales del bloque A que, según técnicos municipales, suponen un «riesgo inminente para la seguridad de las personas».

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En la reunión también participaron los técnicos que realizan el estudio de la estructura, encargado por el Ayuntamiento, y otros técnicos municipales. Asimismo se sumaron algunos vecinos de otras escaleras de ambos bloques.

Antes de la reunión los ánimos entre los vecinos estaban caldeados y se oyó alguna increpación a lod miembros del equipo de gobierno. En ella se informó a los vecinos de los pormenores de la decisión del Ayuntamiento.

El martes por la tarde se comunicó el desalojo a 14 de los 15 vecinos que residen en la escalera 2, donde había nueve apartamentos habitados. Una pareja se había negado a abandonar el edificio mientras que otro vecino no pudo ser localizado. Finalmente la pareja decidió ayer dejar el edificio tras la segunda notificación.

En el decreto que recibieron los vecinos de la escalera 2 el pasado martes, además del desalojo, se ordena a los vecinos que apuntalen «de manera inmediata» la estructura de la escalera 2.

En el mismo se estipula que si en el plazo de 72 horas, que concluye mañana, no se ha iniciado el apuntalamiento, será el Ayuntamiento de forma subsidiaria quien lo ejecute. Los trabajos de apuntalamiento de la primera escalera tienen un coste de 80.154,90 euros, según el Consistorio, sin tener en cuenta la dirección técnica de los trabajos que tendría un valor aproximado de 20.000 euros.

EL APUNTE

Una jácena muy oxidada y el forjado con patología grave

Según consta en el informe técnico que justifica la orden de desalojo y el apuntalamiento de la escalera 2 de los apartamentos Don Pepe, al que ha tenido acceso Periódico de Ibiza y Formentera, el pasado lunes visitaron la escalera 1 la arquitecta municipal y dos arquitectos técnicos municipales junto a los dos técnicos que dirigen las labores de apuntalamiento y el estudio de diagnóstico previsto en los dos bloques. En esa visita comprobaron que se había desplomado parte del forjado del techo del sótano y la planta baja de la escalera 1. Se realizaron catas mediante maza de goma y tabla de madera en el forjado que se desprendió «con mucha facilidad», lo que «evidencia una patología grave». Por otra parte la pared medianera entre las escalera 1 y 2 está apoyada sobre una jácena (viga) de hormigón armado que soporta el peso de cuatro plantas. Esa viga está en un estado «muy grave de oxidación y exposición de su armadura». Los técnicos de la comunidad de vecinos todavía no han tenido acceso a la escalera 1 para examinarla.