El lugar perfecto para compartir estos días de reencuentros

| Ibiza |

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Durante estos meses hemos echado de menos sentarnos alrededor de una buena mesa y compartir con amigos y familiares nuestros platos favoritos. A pesar de que estamos viviendo un un verano sin precedentes, día a día Ibiza y Formentera recuperan su alegría y su magia. Es hora de reecontrarnos, y si es en los restaurantes que más nos gustan, ¡mucho mejor!

La restauración abre sus puertas a la temporada 2020 con más ilusión que nunca, con responsabilidad y con las recetas de siempre para hacernos un poco más felices. Uno de los más esperados y que ya tiene las brasas en marcha es Cas Costas, situado en el Km3 de la carretera de Ibiza a Sant Josep. Quienes aún no lo conozcan, decir que sus carnes a la parrilla son de las mejores de la isla, en especial el pollo payés, y el lugar es espectacular, en pleno campo ibicenco. Su carta cambia dos veces al año, en función de los productos de temporada. En ella se pueden encontrar desde carnes premium hasta parrilladas veganas, con la garantía de la prestigiosa marca de comida vegana Beyond Meat; hay ensaladas muy completas y originales, y una amplía variedad de guarniciones. Las verduras conservan toda la frescura y de los postres, todos buenísimos, no nos podemos perder el helado casero con diferentes toppings..

El secreto del inconfundible sabor de sus platos es una cocina en la que los productos ibicencos están muy presentes. A ello se suma el sabroso toque de la parrilla, ya que los alimentos se cocinan al carbón.

También disponen de un menú infantil especial para que los más pequeños disfruten de comida saludable y pensada para ellos.

En Cas Costas el producto es lo más importante, por eso su lema es ‘De la huerta al plato’. En su Organic Market no faltan las frutas y verduras de temporada, traídas directamente de los huertos ecológicos de la isla. Aquí también podrás encontrar una amplia gama de productos gourmet originales de Ibiza y delicatessen procedentes de otros lugares del mundo, además de una extensa vinoteca. En temporada alta, intentan autoabastecer el restaurante en todo lo que sea posible de su cultivo y el resto de género lo buscan entre proveedores de los cuales conocen con detalle el proceso de elaboración.

Y por la noche, el jardín se llena de magia y romanticismo, y las veladas veraniegas son frescas y muy agradables. Ellos cocinan, tú disfrutas.

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